El mes de abril es un periodo importante desde el punto de vista económico, pues representa el primer corte del año para evaluar los principales indicadores económicos tanto del país como del Estado, y ajustar las políticas necesarias que nos permitan alcanzar las metas establecidas.
Para este primer trimestre del año la economía mexicana registró un comportamiento que, aunque más lento de lo que nos gustaría, es estable y avanza. Uno de los indicadores que nos permiten visualizar la dinámica económica en el corto plazo, de forma mensual, es el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE) que busca pronosticar el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).
De acuerdo a este indicador del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la economía mexicana creció 0.7% en febrero, para luego desacelerar al 0.1% en marzo y aunque esta podría no ser la mejor noticia, basta compáralo con los mismos meses del año pasado para apreciar el avance significativo que se está teniendo; Durante el tercer mes del año la economía del país creció 3.8% más que en 2022, este es el crecimiento número 25 ininterrumpido y el segundo mejor de los últimos cinco meses. Con estas cifras, el PIB de México para el primer trimestre se perfila con un crecimiento de 3.9% anual.
Otro de los indicadores que va por buen camino es la creación de empleo formal, que continúa marcando con muy buenos números, la tasa de desempleo se encuentra cerca de mínimos históricos y se observa un crecimiento constante en las ventas de autos y en las remesas.
Mención especial se lleva Querétaro en este rubro, pues rebasó ampliamente su meta de generación de empleos para este primer trimestre, logrando más de 18 mil de los 6,450 puestos de trabajo acumulados que se habían planteado.
Aunque podría ser mejor, es un buen inicio de año económicamente hablando, por lo menos mejor que lo anticipado. La realidad es que seguimos en un escenario complejo, no sólo en México, sino a nivel internacional, con altas tasas de interés, inflación todavía en niveles elevados y con riesgo de recesión global, en específico de nuestro principal socio comercial: EU.
La economía sigue siendo un tema crucial para el bienestar de las personas y el futuro del país. Es fundamental prestar mucha atención a su evolución y desempeño en los próximos meses, sobre todo considerando el proceso electoral presidencial que se llevará a cabo el próximo año. Si la economía sigue la tendencia de este primer trimestre y se muestra resiliente ante los retos que se presenten, el argumento económico tendrá poco peso y quienes busquen convencer a las y los ciudadanos deberán construir mejores narrativas, más sólidas y más convincentes.