Rubén Galicia

CES 2026

La tecnología asombra cada vez más por su capacidad de integrarse a la vida cotidiana y transformar procesos reales

La Consumer Electronics Show 2026 volvió a confirmar por qué sigue siendo el termómetro global de la industria tecnológica. La semana pasada, en Las Vegas, esta feria reunió a más de 14 000 asistentes de todo el mundo y a figuras clave del sector como Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, y Lisa Su, al frente de AMD. Sus conferencias dejaron claro un mensaje central: la inteligencia artificial dejó de ser un intangible atractivo para convertirse en la pieza estructural de casi todo lo que hoy define a la industria tecnológica.

Uno de los ejemplos más directos fue el Saros Rover presentado por Roborock. Se trata de una aspiradora con inteligencia artificial que resolvió uno de los grandes límites de estos sistemas: los desniveles y las escaleras. Gracias a sensores avanzados y sistemas de movilidad autónoma, estos dispositivos dejaron de ser simples gadgets llamativos para convertirse en soluciones prácticas que redefinen la automatización doméstica.

Algo similar ocurrió con las gafas inteligentes MemoMind de XGIMI. A diferencia de otros intentos visibles y poco discretos, estas gafas integran asistentes de IA en un diseño prácticamente imperceptible. Permiten traducciones en tiempo real, recordatorios y notas contextuales sin necesidad de depender del teléfono, marcando un paso importante hacia una tecnología más integrada y menos invasiva.

En el sector de la movilidad, el AFEELA Prototype 2026, desarrollado por Sony y Honda, mostró hacia dónde se dirige la industria automotriz. Más que un vehículo, es un ecosistema digital sobre ruedas: entretenimiento, asistentes inteligentes y sensores avanzados que colocan al software al mismo nivel de importancia que el motor. Para 2030, cerca del 70 % de los autos nuevos dependerán de este tipo de conectividad.

Entre lo más comentado de la feria, uno de los anuncios que más llamó la atención vino de un lugar inesperado. LEGO presentó su sistema “Smart Play” y los llamados “smart blocks”, disponibles a partir del 1 de marzo. Para muchos, se trata del mayor salto tecnológico de la marca desde su creación. Durante décadas parecía imposible innovar en algo tan elemental como un bloque modular de plástico. LEGO demostró lo contrario. Con Smart Tags, Smart Bricks y Smart Minifigures, las construcciones pueden interactuar con el jugador y reproducir sonidos y comportamientos de autos, aviones o animales, todo impulsado por inteligencia artificial.

La tecnología asombra cada vez más por su capacidad de integrarse a la vida cotidiana, escalar y transformar procesos reales. El primer paso para aprovecharla es simple, interesarnos, sorprendernos, conocerla. Ferias como el CES cumplen precisamente esa función, abrir la puerta a comprender hacia dónde va el mundo.

La tecnología bien aplicada mejora nuestra calidad de vida en lo individual y en lo colectivo nos permite ser comunidades más inteligentes, productivas y eficientes. Apostar por innovación, por inteligencia artificial y por desarrollo tecnológico no es una moda ni un lujo; es una decisión estratégica sobre el tipo de sociedad que queremos construir.

@RubenGaliciaB

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