El capitalismo histórico es un sistema social cuyo funcionamiento se finca en mantener un patrón de acumulación de capital. La vida del capitalismo estriba en la producción, circulación y consumo de mercancías. Si las mercancías dejaran de circular entonces el capitalismo perecería ipso facto. En consecuencia, la industria y el comercio colocan un sin fin de mercancías en un mercado de consumo de acuerdo a las demandas y necesidades sociales. El dinero, por lo tanto, es el medio ideal para facilitar las transacciones económicas. El espíritu del capitalismo se guía por la lógica del beneficio el cual se debe mantener a toda costa.
Desde la óptica arriba expuesta, las drogas son mercancías -legales e ilegales- elaboradas para el consumo humano y generan extraordinarias ganancias sobre todo las ilegales. En esta dirección, las drogas ilegales siempre se diseñan de acuerdo a coyunturas críticas como el reciente episodio pandémico de Covid-19. En rigor, dichas drogas se utilizan para el control social y para la purificación social como es el caso del fentanilo. Veamos lo siguiente:
1.- Las drogas son elaboradas por la industria farmacéutica y el crimen organizado (CO). Este último, hoy en día, ya funciona como una corporación económica y financiera global. Posee una estructura jerárquica y disciplina estricta.
Asimismo, en su seno existe una gran división del trabajo nutrida de especialidades e infraestructuras materiales como inmuebles, vehículos, armamentos, bodegas, etc. Este tema da para mucho pero aquí la dejamos.
2.- Para el control social y purificación de individuos, por ejemplo, la marihuana es dominada por mafias empresariales y el CO. Es una droga ilegal dirigida a los jóvenes y toma su auge desde los años 60 hasta nuestros días. Su función social es la evasión y sustitución.
3.- Las drogas ilegales transitan de las naturales a las sintéticas siendo cada vez más letales. La cocaína, la heroína, las metanfetaminas y, últimamente, el fentanilo, buscan la destrucción del ser humano que la consume. El fentanilo, la droga ilegal del momento, está diseñada para la purificación primordialmente de jóvenes a los cuales se les considera ya inútiles en el mundo postpandémico y deben morir. Así de siniestro es el asunto.
4.- El capitalismo solo piensa en el insaciable apetito del dinero y no en el ser humano. Por esta razón habrá sucesos inusuales en ambientes de inseguridad de regiones del país. El escenario deseable para México y Querétaro es no arribar a la pedacería social que se está viviendo en Estados Unidos, donde mueren alrededor de 292 personas cada 24 horas por consumo de fentanilo.
En nuestro caso presuponemos que aún no existe un diagnóstico contundente del impacto del fentanilo en la población mexicana y en Querétaro. Si existe la información, con el recurso de la transparencia debe darse a conocer bajo el único objeto de la prevención.
El tema es muy basto para agotarlo en este espacio. Sin embargo, el deseo es no caer en el abismo de una política de resignación.