El saludo. Querida “República”: ¿cuántas veces has tenido que reconocer un error públicamente? Tras retractarte de algo, ¿te has asegurado de no repetir el mismo yerro?
El mensaje
“La Cosa Pública” acumula un largo historial de rectificaciones; y no pocas de ellas, provienen del “oficialismo”.
El pasado 30 de marzo el portal InfodemiaMx, iniciativa del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, hizo pública una rectificación en la que se disculpó con sus lectores y seguidores tras reconocer que las imágenes difundidas en redes sociales de una mujer tomando el sol desde un balcón de Palacio Nacional, mismas que desmintió durante días, sí eran reales.
“Con información verificada, juntos frenamos la infodemia y las noticias falsas”, es uno de los lemas de esta plataforma que, con su propio yerro, reveló que, lejos de combatir la desinformación en la sociedad mexicana, emplea recursos del erario para manipular, mentir descaradamente y diseminar narrativa oficialista.
Lo que comenzó como un video viral de una mujer asoleándose en uno de los balcones de Palacio Nacional, escaló por un malogrado intento por descalificarlo —atribuyendo su creación a la IA— y terminó en una nueva contradicción del oficialismo; a tal punto, que la propia presidenta Sheinbaum tuvo que reconocer el hecho como real, dejando muy mal parada la credibilidad de voceros, “comentócratas” y plataformas gubernamentales; a tal punto, que la funcionaria de la Secretaría de Hacienda —identificada y luego señalada por presunto conflicto de interés con un contratista del gobierno— ya presentó su renuncia al cargo que desempeñaba.
Lo que realmente expuso esta falta administrativa viralizada es la actitud sistemática del oficialismo para manipular la realidad, desinformar y desacreditar a las voces críticas.
Aunque la funcionaria expuesta no volverá a asolearse desde dicho balcón, la maquinaria de propaganda sigue intacta. El error, la corrupción y la impunidad solo existirán y serán reconocidos en tiempos de la 4T, cuando ya no sea posible ocultarlos más.
La mentira como parte del sistema: “la rifa del avión presidencial que no fue rifa”, “la refinería que no refinaba, “el sistema de salud de calidad mundial”, “el fin de los gasolinazos”, “la eliminación del huachicol”, “la no militarización del país”, “la no contratación de deuda”, “la vida con doscientos pesos en la cartera”, “los árboles no talados del Tren Maya”, “el montaje del tren de Buenavista al AIFA, cuya inauguración sigue posponiéndose”, “el desastre ecológico en el Golfo que no es responsabilidad de Pemex”, y un larguísimo etcétera.
Seguiremos padeciendo un gobierno que miente sobre lo banal, porque también lo hace sobre lo trascendente —salud, seguridad, desarrollo y Estado de Derecho incluidos—.
La despedida
Querida “R.”: te sugiero reduzcas todo lo que dice el “oficialismo” a la exactitud que debe tener, utilizando la verdad como referencia; estás a tiempo de rectificar.
La firma
Tu amigo: “El Discursero”.
P.D. En espera de una próxima carta, deshazte del sobre amarillo.