Juan Alberto Nava Cruz se sabe acomodar en el poder. En 2015 trabajó para una administración panista (en su pueblo). En 2021 fue secretario de Gobierno en una (malísima) administración del Partido Verde en Huimilpan.
Hoy (ya) es morenista y alcalde de su natal Pedro Escobedo #Querétaro.
Ese municipio, agricultor y con una potente industria manufacturera, tiene casi 80 mil habitantes. 12 mil 144 votaron para que Beto Nava ganara la elección del 24.
Beto derrotó a Mercedes Ponce por más de 14 puntos; beneficiándose de un pésimo prestigio dejado por una administración llena de excesos (patrimoniales) del desaparecido panista Amarildo Bárcenas, que hasta intentó dejar a su esposa como candidata.
El abogado de 32 años egresado de la UAQ mostró el cobre morenista en su primera crisis. Indolente, timorato y torpe.
El fin de semana pasado un novillo de toro de lidia se escapó de una camioneta que lo transportaba a un rastro particular. Golpeó e hirió a 8 ciudadanos. Entre ellos una niña de 7 años. Que versiones sin confirmar, señala que tiene graves daños en un ojo.
Los videos (muy fuertes) del novillo golpeando personas y autos se viralizó. Pusieron a ese pequeño municipio de Pedro Escobedo y su alcalde en las redes sociales.
El alcalde escobedense, primero se tardó en reaccionar, y después su torpeza fue evidente. Entrevistado por los conductores del programa “Causa y Efecto” que transmite Exa en el 95.5 de FM, Carlos Vinicio Arredondo y Juan Carlos Rabling, exhibió su indolencia con los ciudadanos.
Públicamente aceptó que tres días después del incidente, no tenía conocimiento de las condiciones físicas de los heridos. Ni las sanciones al chofer de la camioneta y al propietario del rastro.
Como buen morenista culpó a todos y evadió su responsabilidad. “Hubo un mal manejo del personal del rastro”. Vaya conclusión más sesuda.
No dijo de quién era el rastro. Ni si hay supervisión municipal sobre su operación. Tampoco si hay sanciones a quien transporta animales bravos por el centro de la ciudad. Excesivamente tibio. Y tiene en cama 8 ciudadanos heridos.
“Betito”, más bien, se cuidó de no lastimar los intereses del matancero, y de no exponer a su policía que mató de un tiro al novillo.
El colmo de su descaro fue cuando públicamente exhibió su insensibilidad con las víctimas. A pregunta expresa de los periodistas sobre la salud de la niña (72 horas después de que fue cornada por el novillo), contestó haciéndose el (político) simpático: “De momento no tengo más información de la situación de salud de la menor de edad… mi estimado”.
Que terrible irresponsabilidad. Morena y sus alcaldes dan pena.
X e Instagram: @PedroPabloTR

