Hace seis años, Mauricio Kuri era el hombre elegido para suceder a Francisco Domínguez. Hoy es él quien enfrenta las tensiones de su propia sucesión.
El ejercicio del poder tiene sus tiempos. También sus costos.
Pancho identificó, midió y respaldó a Kuri mucho antes de las definiciones electorales. Apostó por un político que ni siquiera militaba en el PAN. La historia terminó con una victoria contundente en 2021. Le ganó a la morenista Celia Maya por 280 mil votos (30 puntos porcentuales).
Ahora los papeles se invierten.
Durante más de un año, Kuri observó y midió a cinco aspirantes: Felifer Macías, Luis Nava, Marco del Prete, Chepe Guerrero y Agustín Dorantes.
Las mediciones favorecieron a Felifer para la gubernatura. Dorantes irá por la capital. Chepe se reelegirá en Corregidora.
El proceso de sucesión caminaba. Unos decían que lento; otros que era innecesario apurarse.
Y de repente…
Luis Nava, panista desde adolescente, dos veces alcalde de Querétaro y político formado en la disciplina partidista, rompió inesperadamente las formas.
Renunció al gabinete, organizó un multitudinario ‘destape’ y cuestionó públicamente la transparencia de las encuestas. Incluso pidió que interviniera la Universidad Autónoma de Querétaro.
¿Quién o qué empujó a Luis a tomar esa decisión (contra su naturaleza política)? Es la gran interrogante.
Nava quedó políticamente solo. Todos los competidores y su tutor político, Pancho Domínguez, salieron a pedir unidad.
Kuri, con un gran tino, tomó una decisión política clave. No profundizó la confrontación.
Reconoció públicamente su trayectoria y recordó que Luis es su amigo y le hace falta al PAN.
Nava, un alcalde innovador y bien calificado por 6 años (Standard & Poor’s le dio la mejor calificación financiera para un municipio en 25 años), tiene capital electoral, estructura y reconocimiento. Y tiene que estar dentro.
En esa (tan determinante) operación cicatriz, Kuri dio un paso firme y una gran demostración de liderazgo.
Los citó a comer el pasado viernes 9. Tomó la palabra para reconocer la trayectoria de cada uno (uno por uno). Se aplaudieron. Se acabaron las muinas. Se dieron las manos y acordaron unidad plena.
Martín Arango les adelantó los resultados de las encuestas.
Al siguiente día el gobernador hizo público el encuentro. Primero la foto con Felifer; luego con Agustín Dorantes y con Chepe Guerrero.
Felifer y Nava se reunieron en el restaurante La Mansión de Centro Sur y publicaron la foto con un mensaje: “…siempre en equipo trabajando por Querétaro. Muchas gracias por todo tu apoyo estimado Luis”.
El PAN enfrenta una paradoja: el gobernador Kuri y los alcaldes metropolitanos (donde se concentran 7 de cada 10 electores) están muy bien calificados.
Solo la falta de unidad rompería esa inercia de triunfo que les dan todas las encuestas.
La operación cicatriz arrancó con acierto. Kuri actuó rápido.
#PedroYLosLobos
@PedroPabloTR























