Pedro Pablo Tejada

Educar menos, en el país del rezago

México no enfrenta un problema de exceso de clases. Enfrenta una crisis brutal de aprendizaje

Hay ocurrencias que indignan, porque revelan una peligrosa desconexión con la realidad.

Mario Delgado Carrillo, quien fue presidente nacional de Morena durante cuatro años (acusado de usar dinero del huachicol para financiar campañas políticas como la de Andrés Manuel y una docena de sus gobernadores), es hoy el Secretario de Educación.

Al morenista insertado en el gabinete de Claudia Sheinbaum, se le ocurrió recortar 40 días el año escolar.

Padres de familia, catedráticos, sindicatos y ciudadanos se le fueron encima. Hasta la Presidenta, sorprendida, acotó que era (sólo) una propuesta. Finalmente, los secretarios de educación de los estados, instalados en Consejo, le tiraron al político esa puntada.

México no enfrenta un problema de exceso de clases. Enfrenta una crisis brutal de aprendizaje.

Los datos son demoledores: 47 de cada 100 adolescentes mexicanos no comprenden adecuadamente lo que leen. 66 de cada 100 no dominan matemáticas básicas. En ciencias, 52% no alcanza siquiera el nivel mínimo internacional.

En un país con semejante rezago, menos clases significan menos futuro.

La prueba PISA 2022 —que mide capacidades reales para competir en el siglo XXI— colocó a México en el lugar 51 de 81 países.

Lo más preocupante no es perder frente a Finlandia o Singapur. México arrastra rezagos incluso frente a economías emergentes similares.

Mientras Singapur tiene cerca de 40% de alumnos sobresalientes en matemáticas, México no alcanza ni el 1%.

Mientras el promedio de la OCDE ronda 472 puntos en matemáticas, México apenas registra 395.

En lectura, el país obtiene 415 puntos, frente a 476 del promedio internacional.

El problema no termina en las aulas. 24 millones de mexicanos viven en rezago educativo. Más de 56% de las escuelas no tiene internet funcional. Uno de cada cuatro planteles enfrenta problemas de agua potable. Ese es el tamaño del atraso.

La torpe propuesta de reducir el calendario escolar fue una ocurrencia política. Desviar el tema causado por la solicitud de extradición de Rocha Moya (Sinaloa). Evitar las manifestaciones de maestros durante el Mundial. Ganar votos por regalar vacaciones, a pesar del terrible daño a los estudiantes.

No sería la primera vez que la política intenta usar el espectáculo para administrar crisis.

La educación es la infraestructura invisible de una nación. Cuando baja la exigencia, se normaliza el atraso y las malas calificaciones.

Con Morena se reblandecieron las exigencias para pasar de año. En primaria y secundaria, ya no repruebas el año si tienes materias pendientes, ni tampoco por faltas. El sistema privilegia cada vez más la permanencia escolar. En el país del rezago, importa más avanzar de grado que garantizar aprendizaje real.

Mientras el mundo corre hacia la inteligencia artificial, la ciencia y el talento, en México se intenta dar más vacaciones. Ningún país se volvió potencia educando menos, evaluándose menos y exigiéndose menos.

Morena ha destruido el sistema educativo.

X e Instagram: @PedroPabloTRG

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