Si uno escribe “Segalmex” en el buscador de su preferencia, el primer resultado muestra la información básica sobre esta empresa: Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) es un organismo desconcentrado que está sectorizado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Social, que tiene por objetivo procurar el desarrollo económico y social del país a través de la autosuficiencia alimentaria en leche y cuatro granos básicos de la alimentación mexicana: arroz, frijol, maíz y trigo. Pero si uno baja un poquito más, aparecen titulares de diversos diarios como los siguientes: “AMLO desconoce si FGR está investigando a Ignacio Ovalle por desfalco…”, “‘Si tiene responsabilidad, tiene que asumirla’, dice AMLO sobre Ignacio Ovalle…”, y finalmente, pero no menos importante, Forbes dice: “FGR inicia juicio contra exfuncionario de Segalmex por desfalco”...
“José Elías ‘A’ será juzgado por su probable responsabilidad en el delito de la delincuencia organizada”, según menciones de Forbes. El semanario Gatopardo no se queda atrás, pues de acuerdo con sus comentarios, la dimensión del desfalco se traduce en el doble de lo robado en la Estafa Maestra, o sea: 15 mil 300 millones de pesos. Segalmex surge por decreto presidencial en 2019 y pretende cubrir las funciones que Conasupo cumplía. En 1999, Conasupo fue disuelta para liberar los precios de los alimentos que se vendían a través de esta empresa y así surgen Liconsa y Diconsa, empresas especializadas en la venta de lácteos (en el caso de Liconsa) y productos de higiene y alimentación en el caso de Diconsa.
Lo que no surgió por decreto, ni por reestructuración de la administración pública federal fue el enorme desfalco a costa de miles de mexicanas y mexicanos en condiciones de marginación y limitaciones alimentarias.
Ignacio Ovalle, quien fue titular de Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), trabajó en varias instituciones antes de llegar a Segalmex, como el Instituto Nacional Indigenista, director de Conasupo, y después, titular de Segalmex durante tres años hasta ser destituido por los escándalos de corrupción.
Pero, ¿cómo sucedió este desfalco? A principios del sexenio, en medios de comunicación empezó a aparecer Segalmex como la dependencia que daba más contratos por adjudicación directa. Este tipo de contratos son designados sin concurso previo, simplemente como su nombre lo dice, por adjudicación. Supuestamente, se necesita una justificación para llevar a cabo estos contratos, como la urgencia; pero esta práctica se volvió cotidiana. Varios periodistas encontraron una red de siete empresas contratadas para tareas importantes como la producción de bolsas, tarimas y lonas. Pero fue un fraude enorme, pues estas empresas no tenían experiencia en el sector agropecuario. Toneladas de alimentos se echaron a perder por las condiciones deplorables en las que eran almacenados como responsabilidad de estas empresas.