Opinión. Para la consulta, consulte un diccionario

Mariana Zapata exhortaba a sus compañeros a participar, promover y difundir la consulta popular, sin embargo, lo hizo con algunas imprecisiones y con afirmaciones gratuitas motivo de debate

Opinión. Para la consulta, consulte un diccionario
Foto: Cuartoscuro
Opinión 09/07/2021 11:00 Carlos Velázquez Actualizada 11:00

Hace un par de días, tuvo lugar un evento auspiciado por el partido Morena en un hotel de la capital queretana. Se contó con la presencia y exposición de Mariana Zapata, militante de la Ciudad de México que, tiene a su cargo la Coordinación Regional de la Consulta Popular. Lo anterior, en el marco de su “Gira por la Verdad y la Justicia”. La representante del partido guinda exhortaba a sus compañeros a participar, promover y difundir la consulta popular, sin embargo, lo hizo con algunas imprecisiones y con afirmaciones gratuitas motivo de debate.

Primero, el ejercicio de la consulta popular, de acuerdo al marco normativo puede ser solicitada por el Presidente de la República, el poder legislativo y ciudadanos organizados. La consulta que se llevará a cabo el próximo 1 de agosto, fue solicitada expresamente por el Presidente en funciones, no por los ciudadanos. Segundo, hay una confusión o falta de familiaridad entre los mismos promoventes con la terminología de la consulta popular, ya que en su narrativa emplean palabras como “casillas”, “votos” y “representantes”, estas figuras no tienen lugar en el ejercicio a celebrarse dentro de 23 días, porque no se elegirá un cargo público.

Derivado de lo anterior, al no haber una elección en sí, el material electoral no se denomina boleta, sino papeleta, lo cual es una distinción significativa, ya que, al no estarse votando por una opción postulada por un partido político o una candidatura independiente, en consecuencia no habría necesidad de representación de partidos políticos, porque lo que se va a recabar será la opinión de la ciudadanía respecto de un asunto de relevancia nacional. En este mismo sentido, se podrá contar con la observación electoral de la ciudadanía que, de manera libre decida hacerlo, pero su función estará limitada a velar por el correcto desarrollo de la jornada y no podrán fungir como defensores del voto, tal como lo planteó la activista en cuestión. 

Dentro de la participación, se hizo una fuerte declaración al apuntar que “el INE no ha sido aliado de la democracia en nuestro país…y está realizando un boicot”. La palabra boicot, de acuerdo al diccionario de la Real Academia española, significa “acción para obstaculizar el desarrollo o funcionamiento de una determinada actividad social”, nada más alejado de la realidad. Desde este espacio le comentamos a toda persona que piense como Mariana, que el INE es más que sus consejos y funcionarios; el INE son los ciudadanos, gente de todo el país que de manera voluntaria y actuando de buena fe, decide participar en un ejercicio democrático. No se vale descalificar de antemano el trabajo de miles de personas que donarán un día de sus vidas para que nuestra opinión cuente y se cuente.    

 

 

Twitter: @carlosfcps / Facebook: Carlos Velázquez

 

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