Opinión. El ataque de Thor contra el adultocentrismo | Querétaro

Opinión. El ataque de Thor contra el adultocentrismo

Thor decide compartir su poder con aquellos seres que, histórica y culturalmente, se han visto desfavorecidos cuando se les contempla como agentes de verdadera acción social: las infancias

Opinión. El ataque de Thor contra el adultocentrismo

Opinión. El ataque de Thor contra el adultocentrismo Foto: Agencias

Opinión 27/07/2022 13:08 Actualizada 17:41

Cuando apareció el cómic Journey into Mystery número 83, sus tres famosos creadores, Larry Lieber, Jack Kirby y Stan Lee, tuvieron la intención de crear una figura que se distinguiera de la mitología griega y romana. Recurriendo ahora a la mitología nórdica, los creadores idearon un personaje que tuviera ciertas potencialidades fantásticas y ficticias, pero que iba en el mismo tenor de sus personajes coetáneos: fuerza sobrehumana, capacidad de volar, y el control y manejo de un martillo que, hasta hoy, lo envuelve en un halo de misticismo y fantasía.

¿Qué haríamos los seres reales, construidos a base de carne humana y realidad cruenta, si tuviéramos mágicamente, y de repente, las mismas potencialidades de un personaje fantástico? ¿Realizaríamos hazañas envueltas en un epicismo mágico, que haga que nuestras acciones estén enmarcadas en las figuraciones de la mitomanía? ¿O compartiríamos nuestro poder con las demás personas para crear, también ilusoriamente, una realidad más cercana a la utopía de la equidad entre todas las personas?

Esto es lo que sucede en una de las escenas de la última película de Thor: Love and Thunder. En una de las partes más álgidas de la historia, Thor decide compartir su poder con aquellos seres que, histórica y culturalmente, se han visto desfavorecidos cuando se les contempla como agentes de verdadera acción social: las infancias. Y esto se observa de forma más clara, dentro de la dinámica familiar.

Según información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 73% de los hogares reconocen al hombre como representante de la jefatura familiar y el 27 % restante reconoce que es la mujer quien asume esta posición. ¿Y dónde quedan las infancias? Por supuesto, no es intención afirmar que las infancias deban ser consideradas como jefaturas, pues es clara su posición dependiente con respecto a la satisfacción de sus necesidades básicas, como el sustento o la vivienda. Por lo mismo, debido a la comprensión “proteccionista” que tradicionalmente se le impone a los infantes, se ha invisibilizado su valor intrínseco y se le ha dispuesto en un lugar vulnerable; esto debido principalmente a la fragilidad que implica su bienestar cuando se le impone dentro de una realidad social enmarcada por la interpretación, valoración y participación de los adultos.

La escena de la película de Thor muestra cómo la figura masculina más preponderante, en un momento de consciente resolución, atina por compartir su poder mítico con una serie de infantes cuyo poder, al menos por unos instantes, se hizo visible. Esto va acorde con interpretaciones contemporáneas que cada vez más aparecen en los procesos académicos o sociales que nos ayudan a comprender y transformar nuestra realidad. 

Poco a poco, se observa cómo las infancias no son únicamente una repetición, una “copia” de lo que son los adultos, sino muy al contrario: cada vez más, se observa a los infantes como “sujetos activos en la construcción cooperativa del conocimiento” (Tortajada et al., 2020, p. 23). Aunque la escena enarbola la violencia física como parámetro de la victoria, es posible rescatar un punto importante: si Thor fuéramos nosotros, y nosotros somos líderes y responsables de nuestra familia, ¿qué nos cuesta compartir un poco de nuestro poder de adulto con nuestros hijos, hijas o hijes?

Tener una convivencia integral con las infancias de nuestra familia tiene que ir más allá de la satisfacción de sus necesidades más básicas, como vestir, comer o estudiar (tales necesidades ya deben ser solventadas). Es importante visibilizar su propia existencia, darle valor a sus decisiones y sus opiniones, y crear una dinámica más empática, donde todas las opiniones tengan el mismo peso.

Si Thor, en su infinita ficción, pudo hacerlo, ¿por qué nosotros no? Al final de cuentas, nosotros sí existimos.

 

 

Luis Enrique Santamaría Luna

es licenciado en Comunicación y Periodismo y egresado de la 

Especialidad en Familias y Prevención de la Violencia en la UAQ

[email protected]

 

Referencias:

Instituto Nacional de Estadística y Geografía. (2017). Estadísticas a propósito del… día de la familia mexicana. Sala de prensa INEGI. https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2017/familia...

Tortajada, M., Crespo, F., Novella, A. M., Sabariego, M. (2020). Aportes reflexivos para la investigación con las infancias. Sociedad e infancias, 5, 21-33. https://revistas.ucm.es/index.php/SOCI/article/download/71444/4564456555725

Waititi, T. (Director). (2022). Thor: Love and Thunder [Thor: Amor y Trueno]. [Película]. Marvel Studios. 

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