Olmo Martínez

Rafael Ortega, “El Señor de los Tres Tercios”

El Zotoluco y Rafael Ortega protagonizaron uno de los duelos que más dividendos dejó a la Fiesta Brava mexicana

10/05/2023 |08:54Olmo Martínez |
Redacción Querétaro
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Iniciamos esta entrega con el pesar de saber que no está más entre nosotros el maestro Rafael Ortega, quien fue conocido como “El Señor de los Tres Tercios”, acaecido el lunes en Estados Unidos, pero más que de la muerte, hablemos de su vida.

Puedo decir que Rafael Ortega fue mi primer torero favorito, por él me acerqué a este maravilloso mundo, viéndolo torear logrando premios en todas las plazas que se presentaba, allá por el inicio de este siglo, Ortega sabía dar espectáculo, pero también entendía el torero artístico y cadencioso.

Rafael Ortega nació el 10 de marzo de 1970 en la ciudad de Apizaco, Tlaxcala. Perteneciente a una dinastía de toreros, es innegable que el amor por la Fiesta Brava haya estado presente desde siempre. Fue el penúltimo de 11 hermanos —seis hombres y cinco mujeres—, su padre fue caporal en la emblemática Ganadería de Piedras Negras.

Debutó como novillero en Huamantla, Tlaxcala, en Agosto de 1986 para después presentarse en la Monumental Plaza de Toros México el 4 de octubre de 1987, con el novillo llamado “Marchantito” de la Ganadería de Piedras Negras, alternando esa tarde con José Luis Herros y Edgar Bejarano.

Tomó la alternativa el 23 de Diciembre de 1990 en la Plaza de Toros El Relicario en la ciudad de Puebla de manos de Manolo Arruza y teniendo como testigo a David Silveti con el toro “Brillantito”, de la Ganadería Reyes Huerta.

Eulalio López Zotoluco y Rafael Ortega protagonizaron uno de los duelos que más dividendos dejó a la Fiesta Brava mexicana, enfrascándose en sus estilos taurinos, y poniendo en éxtasis al respetable.

Era difícil saber quién era más, pues ambos vivían para ser mejor que el otro. De los grandes duelos que se recuerden en los últimos años.

Que descanse el paz “El Señor de los Tres Tercios”, Rafael Ortega Blancas.

La fiesta de los toros está de luto.

Silencio, ha muerto un torero.

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