De acuerdo con algunos reportes, México habría iniciado la vía penal para que se investiguen las defunciones de personas mexicanas en Estados Unidos de América (EUA) a consecuencia de la acción de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). ¿Qué se esperaría de este acto y cómo influiría en la relación bilateral?
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la Secretaría de Relaciones Exteriores presentará a las fiscalías de nuestro vecino del norte las denuncias por las muertes de al menos 17 mexicanos que fallecieron a las manos de agentes del ICE, el sumamente criticado grupo condicionado por el mandatario Donald Trump en el marco de su dura política migratoria en esta segunda etapa de gobierno del republicano. Si bien, el canciller mexicano, Roberto Velasco, ya informó al embajador estadounidense, Ronald D. Johnson, de este movimiento, encontrando buena voluntad; queda al aire la reacción que tendrá Washington.
Existe preocupación de lo que pueda responder el inquilino de la Casa Blanca. Sin duda, lo acontecido en EUA con el ICE ha mermado de forma severa la confianza y la relación que muchos gobiernos principalmente latinoamericanos han depositado en Washington. Los reportes y videos que se han observado de cómo los agentes de este evidente grupo anti-inmigratorio han tratado a las personas migrantes – y otras más que a su juicio parecieran migrantes o extranjeras – demuestran una clara consigna de amedrentar y crear miedo hacia quien sea que tenga la intención de migrar al país de las barras y las estrellas, así como hacia una comunidad que ya habita en suelo estadounidense para considerar regresar a su nación de origen.
La política migratoria trumpista ha mermado las relaciones con varios países y en nuestro caso no es la excepción. México, dadas sus condiciones, puede protestar, pero poco, a EUA por el trato de ICE a sus connacionales. Si bien, las violaciones a los Derechos Humanos son claras, el Gobierno mexicano encabezado por Sheinbaum no se encuentra en una posición lo suficientemente sólida para increpar a la administración Trump para exigir un mejor trato a los mexicanos en territorio estadounidense.
El inquilino de la Casa Blanca ha atacado mucho a México por su falta de acción para combatir la inseguridad y particularmente el narcotráfico que se dirige hacia EUA, y por ello, nuestro país ha sido receptor de aranceles, presiones excesivas y condenas recurrentes que dañan la economía mexicana y la imagen del país hacia el exterior. Incluso, recordemos, el mandatario republicano ha amenazado con intervenir militarmente en la República Mexicana para eliminar a los grupos narcotraficantes, escenario complicado, pero siendo Trump todo puede pasar.
Así, la sartén por el mango la tiene la Casa Blanca, no Palacio Nacional. Por ende, aunque iniciar la vía penal para que se investiguen las defunciones de personas mexicanas en EUA por agentes del ICE sea lo adecuado para México desde el punto de vista de la protección hacia sus connacionales, el desarrollo del proceso no preocuparía mucho a Washington y de igual manera tampoco Sheinbaum podría presionar en exceso para evitar una represalia del gobierno republicano. Lamentablemente, no habría que esperar mucho de esas denuncias contra la administración de Trump.
Niels Rosas Valdez
Historiador e internacionalista
@NielsRosasV (X)