Natividad Sánchez

Nos hicimos virales: ¿Estamos preparados para recibir tantos turistas?

Este verano México espera recibir alrededor de 22.4 millones de turistas, una cifra histórica que confirma algo que hace apenas unos años parecía improbable: nuestro país está de moda. La Secretaría de Turismo estima además una ocupación hotelera promedio cercana al 65 por ciento y una derrama económica superior a los 800 mil millones de pesos durante la temporada vacacional. Pero quizá la noticia más importante no está en los hoteles, los aeropuertos o las playas. Está en nuestros teléfonos celulares. Durante décadas los destinos turísticos se construían a través de campañas multimillonarias, comerciales de televisión y folletos en agencias de viaje. Hoy, un video de treinta segundos grabado desde un dron o un platillo servido en una pequeña fonda pueden hacer más por un destino que millones de pesos invertidos en publicidad.

TikTok, Instagram y las redes sociales han cambiado las reglas del turismo mundial. Un video viral puede convertir un pequeño pueblo en el lugar más buscado del planeta prácticamente de la noche a la mañana. Lo vimos con cafeterías escondidas en Corea del Sur, con calles de Japón, con playas desconocidas en Europa y también comienza a ocurrir cada vez más en México. Un mirador, un restaurante, un viñedo, una cascada o incluso un simple callejón pintoresco pueden pasar del anonimato a recibir miles de visitantes en cuestión de semanas. Hace apenas veinte años los viajeros elegían sus vacaciones consultando una agencia de viajes. Después llegaron las recomendaciones de familiares y amigos. Hoy millones de personas toman la decisión de viajar después de deslizar el dedo sobre una pantalla.

El algoritmo se convirtió en el nuevo promotor turístico. La viralidad puede convertirse en una bendición económica para pequeñas comunidades que durante años permanecieron fuera del radar turístico. Más visitantes significan más empleos, más restaurantes, más hoteles y más oportunidades para familias enteras que viven del turismo. Aunque también existe el otro lado de la moneda. La sobreexposición puede provocar saturación, incremento en precios, problemas ambientales y pérdida de identidad cultural. Ciudades como Barcelona, Venecia o Ámsterdam llevan años debatiendo cómo controlar el exceso de visitantes. México podría enfrentar desafíos similares si no aprendemos a administrar el éxito antes de que llegue. La pregunta ya no es si un destino mexicano puede hacerse viral. La verdadera pregunta es si está preparado para sobrevivir a su propio éxito. Pues el 80 por ciento de los viajes dentro del país son realizados por los propios mexicanos.

Queridos lectores, no hay que olvidar que en esta era de los destinos virales, cada turista es también un embajador, un crítico gastronómico, un fotógrafo profesional y una oficina de promoción turística portátil. Y tal vez ahí se encuentra la gran reflexión de este verano récord para México: el turismo ya no se construye únicamente en las secretarías, las ferias internacionales o los anuncios espectaculares. Porque hoy el futuro turístico de un destino puede comenzar con algo tan simple como un video de quince segundos y terminar cambiando la historia de toda una comunidad.

Periodista y conductora

Premio Internacional de Periodismo Turístico 2022

Otorgado por la OMPT

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