“Esto ya se descontroló”, vayan juntando sus euros, porque desde que tenemos vuelo directo Querétaro-Madrid, las vacaciones a Europa se han vuelto a frecuentes, y es que, durante décadas, viajar a Europa desde nuestro estado implicaba un ritual casi inevitable: salir de madrugada hacia la Ciudad de México, cruzar el tráfico, pasar horas en aeropuertos saturados y asumir que todo comenzaba mucho antes de despegar. Hoy, ese escenario cambió de manera radical. El vuelo directo no solo acorta distancias físicas, también redefine nuestra relación con Europa y con el mundo. La llegada de esta ruta representa un antes y un después para el Bajío. Por primera vez, Querétaro se conecta de manera directa con uno de los grandes hubs del continente europeo. Madrid no es solo una ciudad destino; es la puerta de entrada a la Unión Europea. Desde ahí, en cuestión de horas y con múltiples opciones de bajo costo o trenes de alta velocidad, se puede estar en París, Roma, Barcelona, Berlín, Lisboa o Ámsterdam. El vuelo deja de ser el fin del viaje y se convierte en el punto de partida de una experiencia continental.
El entusiasmo no es casual. En sus primeros meses, el vuelo ha registrado miles de boletos vendidos, una señal clara de que existía una demanda contenida de viajeros que esperaban una opción directa, cómoda y competitiva. Y es que volar desde Querétaro ahorra tiempo, reduce el desgaste físico y emocional del traslado previo y elimina la dependencia de otros aeropuertos. El viaje comienza en casa, con mayor tranquilidad y con la sensación de que Europa está, ahora sí, al alcance. En términos de costos, el nuevo vuelo ha demostrado ser más accesible de lo que muchos imaginaban. Las tarifas, comparables e incluso competitivas frente a rutas con escalas, hacen que planear un viaje europeo deje de ser un lujo exclusivo. Esto abre oportunidades no solo para turistas, sino para estudiantes, emprendedores, empresarios y familias que antes posponían el viaje por la complejidad logística. Europa ya no es un rompecabezas de conexiones; es un trayecto directo.
Pero el beneficio no fluye en un solo sentido. Así como los queretanos y habitantes del Bajío ahora pueden llegar más fácilmente a Europa, los turistas europeos están empezando a llegar a Querétaro con mayor frecuencia. El vuelo ha comenzado a traer visitantes interesados en la riqueza cultural, gastronómica e histórica del estado y de la región. Hoteles, restaurantes, guías turísticos y comercios locales empiezan a sentir una derrama que va más allá del aeropuerto. Querétaro deja de ser un punto secundario en el mapa turístico internacional y se posiciona como una ciudad de interés global. Además, esta conexión fortalece la relación económica y empresarial con España y con el resto de Europa. Querétaro ya es un polo industrial y tecnológico relevante, y contar con un enlace directo facilita inversiones, intercambios académicos y proyectos culturales. No es solo turismo; es competitividad.
Queridos lectores, el vuelo Querétaro–Madrid representa la madurez de una ciudad que entiende su lugar en el mundo y se atreve a conectarse de tú a tú con otros continentes. Hoy, viajar a Europa ya no comienza en una carretera rumbo a otro aeropuerto. Hoy, Europa empieza en Querétaro, y con ello se abren oportunidades, historias y horizontes que apenas comenzamos a descubrir. ¡Animate!, ¿ya tienes Madrid en el mapa?
*Periodista y conductora
Premio Internacional de
Periodismo Turístico 2022
Otorgado por la OMPT
Instagram @NatividadSancheB