Qué importancia tiene el caso Rubén Rocha Moya y acompañantes no entregados para el oficialismo morenista, se confirma como elemento extraordinario de tensión entre México y nuestro principal socio comercial; mismo que podría exhibir secretos de corrupción, narcotráfico y crimen organizado en general, del grupo populista que gobierna actualmente; y, claro, de su mentor: el demagogo de Macuspana, y, sí, también padrino político del ahora gobernador con licencia.
Desde que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó la acusación formal, el pasado 29 de abril, llevamos varios capítulos —algunos difíciles de explicar y sostener—, desde el “no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito”; “si no hay pruebas es puro tema político”; “si no hay nada, no hay nada que tener (a Rocha Moya); la FGR es “autónoma”; “no vamos a defender a nadie, aunque sea de Morena”; “primero la soberanía”; ”bajo ningún motivo vamos a permitir la injerencia de un gobierno extranjero”; “se protege la vida de Rocha Moya como la de cualquier mexicano que pudiera estar en riesgo”; hasta acusaciones de “traidores a la patria”; a lo que habría que agregar la llamada Ley Monreal —tan confusa como ambigua, pero a modo y en la línea autoritaria y tramposa que han demostrado— que permite anular elecciones al incluir, según conveniencia, la “injerencia extranjera”.
De acuerdo con Sheinbaum, sí existe riesgo de intervención extranjera en las elecciones de México. Habría que considerar, además, el intento por equiparar el tema de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, en un escenario que tiende a complicarse por distintos frentes.
Se han multiplicado los cuestionamientos respecto a cuántos morenistas más han estado y estarían implicados, en qué entidades, poderes y niveles de gobierno, ¿cuántos faltan? Algunos de los que se asumen como defensores de la soberanía son mencionados como encubridores —si no cómplices— de quien ha sido llamado “narcogobernador”.
Conforme al periodista especializado, Héctor de Mauleón: “Creo que van a hacer todo lo posible por tapar porque el siguiente peldaño lleva inevitablemente al jefe de todos ellos, que es la persona que vive en Palenque y que autorizó los abrazos y no balazos, y les dio luz verde para que todos estuvieran recibiendo recursos del crimen organizado para poder ganar elecciones y quedarse con el poder”.
Se puede dudar y también disentir del discurso oficial, sin ser traidor a la patria; al contrario, pedir justicia y exigir que se desmonte la colusión de políticos con el crimen organizado es una necesidad para el bien común, a pesar de las incomodidades que ello provoque al oficialismo.
Los hechos revelan el valor del gobernador sinaloense para el actual régimen, pero no sólo por lo que sabe sino por lo que habría hecho, por qué y con quiénes (y aquí es donde se incluye a López Obrador). De acuerdo a vox populi, Rocha Moya no está sólo, el gobierno y Morena están con él; y su defensa resulta vital, por los servicios brindados. Incluso, con riesgos innecesarios para el país.