La grave situación de los hermanos cubanos, resultado de la dictadura castrista que los oprime y viola sus derechos humanos (en nombre de la libertad, claro), provocó la reaparición -por cuarta ocasión- del demagogo de Macuspana.
Había prometido retirarse de la vida política, pero, a decir verdad, tal vez, nunca se haya ido. Primero se pronunció respecto a la farsa de la elección judicial; luego, con su desquiciado libro llamado “Grandeza;” posteriormente, para quejarse de la extracción del también autoritario Nicolás Maduro; y, dijo a Trump: “por ahora no le mando un abrazo”, lo que seguramente (risas aparte) entristeció al presidente norteamericano; y, recientemente, manifestó: “Estoy en retiro, pero me hiere que busquen exterminar, por sus ideales de libertad y defensa de la soberanía, al hermano pueblo de Cuba”, e invitó a depositar en una cuenta bancaria de la asociación civil Humanidad con América Latina, y “ayudar al pueblo cubano”, lo cual ha generado una serie de críticas y burlas.
El manipulador tropical se refiere al pueblo cubano y evita mencionar a la dictadura y sus fracasos. Le han recordado la grave realidad de la isla, pero el arcaico López Obrador, como ciertos adeptos, la explican únicamente por factores ideológicos ante la negación de reconocer lo evidente: una “revolución” en ruinas que naufraga en sus contradicciones.
Es curioso que no le hirieran los casi 200 mil asesinatos do losos -consecuencia de su injustificable “Abrazos, No Balazos”-, o los niños con cáncer; ni tampoco, por ejemplo, las carencias de los venezolanos que padecieron al populista militarista Hugo Chávez, y también a Maduro.
Y aún más, que convoque a donar a través de una asociación civil, precisamente cuando se distinguió por descalificar y borrar asociaciones que buscaron ser donatarias autorizadas para poder recibir donativos deducibles de impuestos; y ayudar a sectores marginados ante los extravíos de su gobierno. Incluso, las acusó de irregularidades y hasta de corrupción, pero la asociación que promueve obtuvo autorización fast-track, lo que revela un inocultable favoritismo.
Según sus conveniencias, usan dos varas distintas para medir lo mismo en términos de legalidad. A organismos críticos como México Evalúa, Instituto Mexicano para la Competitividad y Mexicanos Primero, entre otros, se les revocó la autorización para recibir donativos deducibles de impuestos. Lo mismo ocurrió en 2025 con Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, que publicó: “Cobija AMLO a 34 operadores del ‘carrusel’ de Morena”, pues: “Entre 2017 y 2018, al menos 34 operadores de Morena cobraron mediante cheques de caja 42 millones de pesos de un fideicomiso que debió ser para los damnificados del sismo de 2017”.
La solidaridad con el pueblo cubano se complica porque los apoyos suelen ser controlados por las dictadura y sus cercanos, y no llegan a la población necesitada. Hay que considerar, también, los afanes ideológicos de quién convoca y para quiénes; y , sí, hay que cuidarles las manos, también.























