Esta decisión se tomó para asegurar que el país tuviera partidos importantes, como el juego de inauguración en el Estadio Azteca, ya que nuestros estadios no son tan modernos como los de Estados Unidos.
El torneo de fútbol más grande de la historia terminó y con él llega una enorme duda entre los ciudadanos: ¿cuánto dinero gano o perdió México por organizar este evento? Resulta que el gobierno mexicano decidió jugar de una manera muy diferente a sus socios, Estados Unidos y Canadá, al perdonar por completo los impuestos a los dueños del torneo.
Esto comenzó en 2018, cuando el expresidente Enrique Peña Nieto firmó un acuerdo donde México prometía no cobrarle impuestos a la FIFA durante diez años (de 2018 a 2028), e incluso se comprometía a darles servicios públicos gratis, como agua y luz para sus eventos, con tal de que se realizara en México el mundial.
Sin embargo, con la presidenta Claudia Sheinbaum se lograron cambiar las reglas del juego, el nuevo trato dice que el perdón de impuestos durará solamente durante los meses que se jugó el Mundial, poniendo una regla estricta, ninguna empresa que ya le deba dinero al gobierno podrá aprovechar estos beneficios.
Pero finalmente quienes si y quienes no pagaron impuestos en este torneo, veamos. la FIFA y sus socios, no pagaron por las entradas que vendieron ni por los patrocinios o los productos oficiales en los estadios. Los futbolistas extranjeros, ellos no se salvaron, las estrellas internacionales pagaron entre el 25% y el 35% de lo que ganaron en los partidos que jugaron en México, y tienen como límite el 19 de agosto de 2026 para pagar, finalmente Hoteles, transportes y televisoras contratadas para mover o recibir gente tuvieron descuento en algunos impuestos, pero en general sí pagaron por las ganancias que generaron.
Las ventajas reales y medibles para el país de otorgar este beneficio fiscal a la FIFA se dividieron en tres grandes beneficios:
Según fuentes oficiales al ceder en el cobro de impuestos a las oficinas de la FIFA, México logró amarrar 13 partidos del torneo. La ventaja principal fue conseguir el partido inaugural en el Estadio Azteca, convirtiendo a la Ciudad de México en la única del mundo en abrir tres Mundiales.
Aunque el gobierno no le cobró impuestos a los organizadores, la verdadera ventaja fue la derrama económica de 4,050 millones de dólares que los aficionados extranjeros trajeron al país, la FIFA con su torneo beneficio a hoteles y restaurantes que registraron ganancias por más de 30,000 millones de pesos, las tienditas, transportistas y vendedores de recuerdos aumentaron sus ventas un 14%, y nuestro gobierno terminó recaudando miles de millones de pesos a través del IVA que cada turista pagó en sus comidas, compras y hospedajes.
El torneo genero más de 112,000 puestos de trabajo temporales en las áreas de construcción, logística, turismo y servicios, sin embargo, algunos análisis señalan que el 65% de los turistas internacionales que nos visitaron tienen la intención de regresar en los próximos cinco años, lo que garantiza una entrada de dinero extranjero por mucho más tiempo.