Vivir intenso como si fuera la primera apertura de ese negocio soñado para altos vuelos, pareciera la doctrina Wings Army, y no podría ser de otra manera cuando se logra cruzar fronteras para abrir en mercado estadounidense, el primer “cuartel” de esta marca mexicana que responde a la vibra playera del sur de California, Ocean Beach, entre surf, bohemia, pesca y sol.
Y quién lo diría, alitas con las salsas que le han dado la fama, cerca ahora de los paisanos, de los latinos y a retar a los gringos, pues se prueba, se soporta y se disfruta; una fórmula de sport bar que permitirá esa convivencia vecinal. El desembarco pleno de nuevos sabores, nuevos alimentos y bebidas.
A Martin Santaella, CEO de Grupo Maso, holding de su marca insignia, se le recibe con la definición de ser un concepto el de Wings Army, que va más allá de unas buenas alitas, se trata de una empresa con visión, expansión y comunidad. De seguir conquistando mercados con pasión y disciplina.
¡Te atreviste! cuéntanos un poco de tu proyecto, le pidieron en el Grand Opening. “Teníamos muchas ganas de estar acá participando en Estados Unidos y vimos viable el momento para hacerlo. Para nosotros es un orgullo y un paso más de crecimiento que traemos”. Martín definió: “más que complicado por los requisitos, entendimos que se trata de hacer bien las cosas y Wings Army está en su mejor momento”.
Consideró que las franquicias en México, ya están “a un nivel de poder salir a mostrar negocios fuera de nuestro país; solo se necesita la iniciativa de hacerlo. Queremos echarle muchas ganas acá y poder crecer también en distintas ciudades de los Estados Unidos”.
En el cuartel de San Diego, un enorme simulador de vuelo sobre el muro que da la bienvenida, integra dos pantallas de las que se desprende el “ataque de comensales”. ¿Qué elegir? Basta una maniobra digital para la primera “invasión al sabor” con papas, vegetales, quesos y más municiones como appetizers., luego la “batalla en pleno” con hamburguesas, sándwiches y las alitas, sus salsas y aderezos y sí, la explosión, el ataque feroz con el mango habanero, el fire maracuyá y el original hot y el cajúm que ha dado la victoria en más de dos décadas de avance con 220 sucursales en México y Centroamérica.
A esta primera inauguración, llegaron amigos, comunicadores, creadores de contenidos, empresarios, comunidad que también aportó Tijuana, al final, la segunda concentración urbana más grande entre Estados Unidos y un país fronterizo.
¿Qué sigue para Wings Army? la familia Santaella y de nuevo la doctrina de altos vuelos para cruzar el atlántico, se quiere Europa; también la fórmula del supermarket. Y mientras esta alita se sazona, Martín se dio el tiempo para referir que a una cuadra de la playa se alza su nuevo cuartel de Ocean Beach. Él mismo presentó espacio por espacio, la nueva unidad: “Traemos productos mexicanos, queremos la aceptación del consumidor de ambos lados de la frontera. Con la tecnología incorporada confía en un servicio más rápido. Se fue literal hasta la cocina, para mostrar los entretelones del sabor. Y en víspera mundialista, pantallas y el deporte por doquier, hasta en los baños, “que no se pierda ni un detalle de los eventos por transmitir “. “Con muchas ganas de seguir creciendo”. Solo recomendó un poco más de paciencia a aquellas marcas que también anhelan la internacionalización.