Organismos, consultores y algunas marcas, celebraron el día mundial de la franquicia y de inmediato, vino a mi pensamiento: ¿si este modelo de negocio seguirá siendo relevante?
Desde la Asociación Mexicana de Franquicias, su dirigente, Betsy Eslava, aprovechó la ocasión para centrar con tono triunfante, que México atraviesa una etapa de fortalecimiento global para el sector y aseguró, que el 20 por ciento de los afiliados (AMF) es decir un aproximado de 60 franquicias, ya impulsan su internacionalización, si así fuera, poquísimas, pues se habla de un universo total de mil 500 marcas que crecen bajo este modelo en México, pero que muchas no son sus agremiadas.
El modelo de franquicias en este año se presenta muy diferente al de hace una década, los expertos enumeran duras verdades que siguen pesando sobre esta industria de marcas en productos y servicios.
Dicen que si bien para esta segunda parte del año, no se advierte un sector en declive, sí debe ponerse atención a los cambios fundamentales en la franquicia, que van desde su menor presencia física con más software.
Se habla de ocho duras verdades sobre la franquicia antes de decidir su expansión demasiado pronto, ofreciendo “humo” y buscando atraer inversionistas solo por ganar dinero. El sistema de franquicias no se trata solo de expandir un negocio, sino de transformarlo.
Expertos advierten a los dueños de marcas que la franquicia no arregla un negocio, sino que lo expone. “Expandir un negocio que aún no había demostrado su viabilidad, hace evidente que lo que realmente buscaba era una inyección de capital.
Otra dura verdad es que, si la base no es sólida, lo único que se consigue es propagar el problema rápidamente. Además, si solo funciona exitosa gracias a su dueño, todavía no funciona, pues la operación también debe darse sin su participación. “Sino es escalable no se puede franquiciar; convertir tu idea en algo que otros puedan replicar”.
Y ojo, con esto: las marcas más sólidas son muy selectivas con quienes permiten comprar una franquicia. Decir que sí con demasiada facilidad te pasará factura más adelante. “Cuando uno ansía crecer, se ve tentado a vender”.
Si no se diseña correctamente un modelo de ingresos, la marca lo pagará caro más adelante. Si no se diseña la forma en que el negocio genera ingresos, el sistema puede ser atractivo pero insostenible, ¡así de simple!
Por ello, el llamado de expertos es que en lugar apurar crecimiento, hay que centrarse en estabilizar el negocio. Cuidado con la "etapa intermedia complicada", cuando las exigencias de brindar soporte a los franquiciados empiezan a superar la capacidad de los sistemas diseñados para atenderlos. Ya no te limitas a ofrecer excelentes productos o servicios. Ahora ayudas a otros a hacerlo de forma constante, rentable y en circunstancias que no controlas del todo.
Y siempre se ha dicho a los propietarios de una franquicia no olvidar que su verdadero producto dejara de será el que venden a los clientes finales, sino la oportunidad que crean para los inversionistas o franquiciatarios pues ya no te dedicarás a tu antiguo negocio.