Maricruz Ocampo Guerrero

Las mujeres y los conflictos armados

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de las Mujeres, una fecha que nos sirve para reflexionar sobre los avances alcanzados, para definir las rutas a seguir en la exigencia de nuestros derechos y para denunciar situaciones de mujeres que no pueden acceder a medios de comunicación para mostrar al mundo las condiciones de precariedad y violencia en las que viven.

En este 8 de marzo, mientras el mundo observa el ataque combinado de Israel y Estados Unidos contra Irán, olvida voltear hacia otro territorio devastado por décadas de guerra, Afganistán, donde las autoridades talibanes han emitido un decreto que permite a los hombres golpear a sus esposas siempre que no les rompan huesos ni les dejen heridas visibles y duraderas.

En Irán, país donde las mujeres son castigadas por mostrar su cabello, una bomba norteamericana destruyó una escuela primaria donde murieron más de 100 niñas al tiempo que Israel y Hezbollah reactivan un conflicto eterno que ha tenido como consecuencias el desplazamiento de millones de mujeres, niños y niñas.

En Ucrania, las mujeres buscan crear un sentido de normalidad mientras caminan entre escombros de la mano de niños y niñas, buscando con qué calentar sus hogares, mientras en México madres buscadoras recorren desiertos tratando de encontrar algo que enterrar en la tumba de sus hijos.

Los conflictos armados, instigados por los hombres del poder, llámense estos delincuentes, terroristas, empresarios o gobernantes, siempre tienen un impacto devastador en las mujeres, sus hijos e hijas. De acuerdo con la ONU, en los conflictos armados, la violencia sexual contra mujeres y niñas se generaliza, e incluso se utiliza como táctica de guerra. En la República Democrática del Congo, la violencia sexual relacionada con la guerra civil ha lastimado a cerca del 40 por ciento de las mujeres y niñas de ese país. En México, a partir de 2007, inicia un ascenso importante de violencia contra las mujeres que coincide con el inicio de la “guerra contra el narcotráfico” en el periodo de Felipe Calderón. El 28 de noviembre de 2018, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió la sentencia Caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco vs. México, en la que encontró culpable a nuestro país de utilizar la tortura sexual como una forma de represión por parte de entes del Estado.

El impacto desproporcionado que en las mujeres tiene los conflictos armados exacerba la violencia de género, el desplazamiento y la pobreza. Además, la violencia sexual se utiliza sistemáticamente como táctica de guerra, en contextos de crisis. La guerra tiene un impacto directo en la salud física y mental.

En este 8 de marzo, ante la amenaza de un conflicto armado que puede envolver al mundo entero, la participación de las mujeres resulta indispensable para la consolidación de la paz y la construcción de sociedades más justas e inclusivas, donde prevalezca la búsqueda de la igualdad para todas las mujeres del orbe.

Titular de Aliadas Incidencia

Estratégica e integrante de la

Red Nacional de Alertistas.

FB: maricruz.ocampo

Twitter: @mcruzocampo

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