Maricruz Ocampo Guerrero

Así se las gastan en la SEP

La controversia generada por Mario Delgado, secretario de Educación, de poner fin al ciclo escolar de manera anticipada so pretexto del mundial de futbol, puso en tela de juicio el compromiso de la administración federal con las mujeres.

El gobierno de Claudia Sheinbaum ha centrado su discurso en cerrar brechas de desigualdad entre mujeres y hombres: emitió la Cartilla de los Derechos de las Mujeres, transformó en secretaría al Inmujeres, propuso la homologación del tipo penal de feminicidio y estableció la pensión para mujeres mayores de 60 años, entre otras.

Por eso resulta paradójico que Mario Delgado haya propuesto una acción que, de haberse concretado, habría tenido un impacto negativo en millones de mujeres mexicanas, especialmente en las madres autónomas que tienen que sostener a sus familias en la informalidad o en trabajos precarizados y no cuentan con estancias infantiles gracias a las políticas regresivas impulsadas por el gobierno de López Obrador y que tanto lastimaron a las mujeres.

No me sorprende que Delgado desconozca su obligación de aplicar la perspectiva de género en la política pública. Su trabajo al frente de la SEP ha sido un juego de luz y sombras, con muchos más oscuros que claros, donde el amiguismo parece serlo todo.

En Querétaro, por ejemplo, nombró al frente de la SEP a Mauricio Ruiz Olaes, el exdiputado morenista que de manera vil y dolosa mintió a las y los queretanos sobre su educación (decía que hasta maestría tenía y que era catedrático en la UAQ). No olvidemos nunca que el hoy aspirante a la presidencia municipal de Querétaro dejó su curul “por cuestiones de salud” y en un parpadeo regresó curado y con un título otorgado por una universidad “gansito” (las “patito” no le gustan) que en Google Maps aparece arriba de una carnicería.

A esto hay que sumar el escándalo ocasionado por la salida de Max Arriaga de la Comisión Nacional de Libros de Texto, las misóginas expresiones de Paco Ignacio Taibo II desde el Fondo de Cultura Económica y los recientes y desafortunados comentarios de Delgado, que solo confirman que la educación y la cultura en México pasan por su peor momento.

Lo más sorprendente es que la Dra. Sheinbaum (quien a pesar de los obstáculos que representa el ser mujer, se ha desarrollado en la academia y la política gracias a su excelente educación) permita que personas tan incompetentes como Mario Delgado discriminen a las mujeres mexicanas y, de pasada, dirijan el futuro de las niñas y niños del país.

Hace unas semanas una funcionaria de la Secretaría de Hacienda fue obligada a renunciar tras ser sorprendida asoleando sus piernas en Palacio Nacional, algo minúsculo si lo comparamos con el daño que desde la ignorancia, la deshonestidad y el machismo han causado Mario Delgado, Mauricio Ruiz Olaes y tantos otros funcionarios de la educación y la cultura en México.

Todos ellos deberían ser removidos de sus puestos, algo que no ocurrirá porque así se las gastan en la SEP.

Titular de Aliadas Incidencia

Estratégica @mcruzocampo

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