Las estrías son una de las preocupaciones más comunes durante el embarazo. Aparecen como líneas rosadas o violáceas que, con el tiempo, se vuelven más claras. Muchas mujeres sienten culpa o frustración cuando las ven, aunque en realidad son un cambio normal del cuerpo que crece para alojar a un bebé.
¿Por qué salen?
Las estrías aparecen cuando la piel se estira más rápido de lo que sus fibras de colágeno y elastina pueden adaptarse. En el embarazo, este estiramiento se combina con cambios hormonales que vuelven la piel más frágil y menos elástica, especialmente en abdomen, pechos, caderas y muslos.
Factores de riesgo
No todas las mujeres desarrollan estrías, y eso no depende solo del “cuidado” que tengan. Influyen varios factores: genética (si tu mamá o hermanas tuvieron, es más probable que tú también), crecimiento rápido del abdomen o aumento de peso acelerado, embarazos múltiples o bebés grandes, edad materna joven (la piel más tensa puede romperse con mayor facilidad), antecedente de estrías (pubertad, cambios de peso).
¿Se pueden prevenir?
Aquí es importante ser honestos: no existe ningun remedio que garantice que no aparecerán. Lo que sí podemos hacer es ayudar a la piel a transitar mejor el estiramiento: hidratación diaria (cremas o aceites para reducir resequedad y picazón), aumento de peso gradual y dentro de las recomendaciones médicas, dieta equilibrada con proteínas, frutas y verduras que aporten vitaminas A, C y zinc, hidratación adecuada (tomar suficiente agua), actividad física segura, que mejora la circulación (siempre con autorización médica).
¿Qué tanto se puede disminuir el riesgo?
La ciencia es clara: podemos reducir molestias y quizá atenuar la intensidad, pero no “bloquear” completamente su aparición. Las cremas y aceites ayudan a que la piel esté más flexible y cómoda, pero el factor principal sigue siendo interno (genes, hormonas y velocidad de estiramiento). Después del nacimiento, las estrías cambian: pierden color, se afinan y se vuelven mucho menos visibles. En algunos casos, tratamientos dermatológicos (láseres, microagujas, retinoides tópicos, etc.) pueden mejorar su apariencia.
Las estrías no son señal de descuido: son señal de crecimiento. Cuidar la piel, alimentarte bien y controlar el aumento de peso es importante, pero también lo es recordar que el cuerpo que cambia está creando vida.