El inicio del año invita a reflexionar y plantear metas. Si estás embarazada —o planeas estarlo pronto—, este es un gran momento para priorizar tu salud y la de tu bebé. No se trata de cambios perfectos, sino de decisiones simples, constantes y realistas. Estos cinco propósitos pueden marcar una gran diferencia.
1. Priorizar el sueño y el descanso. Durante el embarazo, el cuerpo trabaja más y necesita recuperarse. Intenta asegurar 7-8 horas de sueño y tener horarios regulares. Evita pantallas antes de dormir y crea una rutina relajante. Dormir de lado (preferentemente del lado izquierdo) es recomendable a partir del segundo trimestre del embarazo.
2. Comer mejor. El objetivo es nutrirte a ti y a tu bebé. Prioriza verduras, frutas, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables. Evita ultraprocesados y bebidas azucaradas. Prefiere lácteos pasteurizados y carnes bien cocidas.
3. Mantenerte activa. Ejercitarte durante el embarazo tiene múltiples beneficios para ti y tu bebé. Prefiere actividades como pilates, yoga prenatal, natación o caminata. Evita actividades con caídas o golpes. Reserva por lo menos 30 minutos, cinco veces a la semana.
4. Cuidar tu salud mental. Es parte clave de tu salud en el embarazo. Hablar, pedir ayuda y organizar una red de apoyo es muy importante. Practica respiraciones, meditación o escritura terapéutica. La ansiedad y la depresión en el embarazo se pueden tratar de forma segura.
5. Usar suplementos y vacunas indicadas. Ácido fólico, hierro o yodo pueden ser necesarios según tu historia clínica. Vacunas como influenza y tosferina protegen a mamá y bebé. Evita automedicarte y lleva una lista de todo lo que tomas para revisarla en consulta.
Cada embarazo es único. Lo que le funcionó a otra persona quizá no sea lo ideal para ti. La meta no es exigir más, sino acompañarte con información clara y decisiones alcanzables. Que este año nuevo traiga salud, calma y presencia para ti y tu bebé. Y recuerda: los pequeños cambios sostenidos cuentan mucho.

