Marcela Ávila-Eggleton

Opinión. Las primarias a debate

La participación de la ciudadanía en la designación de candidaturas fortalece la democracia de partidos.

Opinión. Las primarias a debate
14/06/2023 |07:56Marcela Ávila-Eggleton |
Redacción Querétaro
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Las elecciones primarias surgieron en  Estados Unidos en el siglo XIX como una respuesta a la falta de transparencia en la selección de candidatos por parte de los partidos.

La “Reforma Progresista” que tuvo lugar a principios del siglo XX consolidó las elecciones primarias en muchos estados, buscando incrementar la participación popular y, con ello, reducir la influencia de las élites partidarias. El siglo XXI ha presenciado cambios significativos en la naturaleza y la ejecución de las primarias como resultado de preocupaciones en torno a su representatividad y equidad.

La evidencia empírica da cuenta de cómo las primarias pueden movilizar al electorado, generar entusiasmo por determinadas candidaturas, pero, también, polarizar a los partidos como resultado de la adopción de posiciones extremas con el fin de atraer votantes más ideológicos.

En 2008, Barack Obama, a pesar de no ser el favorito del Partido Demócrata, logró atraer el apoyo popular en las primarias y finalmente ganó la nominación y la presidencia de  Estados Unidos. Este caso evidencia cómo las primarias pueden incidir en la participación de candidatos no convencionales y aumentar la diversidad en la representación política. 
Francia presenta otra visión de la importancia de las elecciones primarias ya que, en la medida en que no son un proceso institucionalizado, dependen de la voluntad de cada partido. En 2011 el Partido Socialista celebró por primera vez primarias abiertas a todo el electorado, independientemente de su afiliación al partido. François Hollande fue el ganador, y después llegó a la presidencia en 2012. Esto muestra cómo las primarias pueden atraer votantes y renovar la imagen de un partido.

En Argentina, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) se introdujeron en 2009 para decidir las candidaturas de los partidos políticos. Este sistema permite al electorado decidir entre diversas opciones internas de cada partido, facilitando una mayor pluralidad y representación.

En las PASO de 2015, Mauricio Macri obtuvo la nominación de su partido y ganó la presidencia, terminando con 12 años de gobierno kirchnerista. Tres años después, producto de su derrota en las primarias de 2019, decidió no postularse a la reelección. Este caso muestra que las primarias pueden fomentar cambios políticos significativos.

En el desarrollo de los procesos democráticos, el contexto importa; por ello, no existe un modelo único que garantice el éxito de las elecciones primarias. Sin embargo, la participación de la ciudadanía en la designación de candidaturas fortalece la democracia interna de los partidos al abrir el proceso y no dejarlo únicamente en manos de acuerdos e intereses internos.

Por eso y por el riesgo de ruptura al interior nuestros partidos no parecen estar interesados en aplicar este mecanismo. Pareciera, cada vez con mayor frecuencia, que únicamente se representan a sí mismos.

Twitter: @maeggleton

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