La polarización política es un proceso en el cual las actitudes y creencias políticas de una sociedad se vuelven cada vez más extremas y divergentes. En este contexto, los partidos políticos y sus seguidores tienden a adoptar posturas ideológicas inflexibles y en ocasiones irreconciliables, lo que obstaculiza el diálogo y el compromiso en la esfera política.
Entre las causas de la polarización destaca el surgimiento de medios digitales y redes sociales que han transformado la forma en que consumimos y procesamos información política. Las llamadas “cámaras de eco” en línea contribuyen a la polarización facilitando la exposición selectiva a la información. Por su parte, el cambio en la composición de los partidos políticos y la realineación de sus bases contribuye al aumento de la polarización generado coaliciones más homogéneas y por ello más polarizadas al interior de cada grupo político. Asimismo, la desigualdad agrava la polarización al fomentar la competencia entre grupos y exacerbar tensiones culturales y políticas. Además, la desigualdad en la representación política y la influencia de los intereses económicos en la formulación de políticas pueden reforzar la percepción de injusticia y polarización.
En México la polarización ha sido un fenómeno constante, aunque variable en términos de intensidad. Sin embargo, la llegada de AMLO al poder la ha exacerbado enfrentando a sus seguidores con la oposición en términos de “nosotros contra ellos”, derivando en dos proyectos de nación claramente enfrentados. El más reciente estudio de opinión pública de México Elige es una muestra interesante de ello. Los datos muestran que las posiciones en torno a prácticamente cualquier tema están estrechamente asociadas al “bando” con el que nos identificamos; tenemos posiciones firmes sobre todos los temas a pesar de nuestro desconocimiento absoluto de muchos de ellos. Ejemplo: ¿México va en buen camino? Sí: 53%, No: 42.3%.
Hay datos irrebatibles como la inflación, pero en el mundo de la polarización la variación de precios es un tema ideológico. ¿Qué ha sucedido en el último mes con el precio de los productos que compra? Han subido mucho: 47.2%; han subido poco/se han mantenido: 46.4%. ¿Y la gasolina? Se ha mantenido: 48.8%; ha bajado: 42.6%. ¿Y el Plan B?
¿Qué debería hacer la corte con el Plan B? Eliminarlo por inconstitucional: 45.8%, ratificarlo como constitucional: 45.4%
Todo pasa por la opinión que se tiene sobre el presidente y su partido; los temas son irrelevantes, las filias y fobias definen la agenda y, también, las decisiones. ¿Cuál es el riesgo? Basta con echar un ojo a la discusión pública: la polarización dificulta alcanzar consensos en temas importantes; tendemos a mantenernos firmes en posturas extremas socavando el intercambio de ideas y el debate constructivo.
Así las cosas, ¿divididos caeremos?
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