Hay una frase que dice “cuando el dinero sale por la puerta, el amor salta por la ventana”. Y es que las finanzas en pareja puede ser un tema complicado, que muchas veces no se aborda, o se platica poco.
De acuerdo con el Informe Amor y Dinero 2022, de Personal Capital elaborado por Morning Consult, al menos 4 de cada 10 personas evitan las conversaciones financieras con su pareja. Sin embargo, el hablar y hacer acuerdos sobre las finanzas es una pieza fundamental para una relación, junto con la comunicación y transparencia.
Aunque siempre será buen momento para esta conversación, es verdad que lo ideal sería empezar a abordar estos temas desde antes de formalizar una relación. Lo cierto es que así como una pareja que busca construir un futuro juntos idealmente debe ser compatible en sus valores o su visión de vida, hay algo que se llama compatibilidad financiera, y también tiene un peso de gran relevancia.
Según un estudio de Bread Financial de 2023, 6 de cada 10 parejas reconocen tener incompatibilidades financieras, lo que resalta la importancia de encontrar un punto de encuentro en la gestión del dinero.
Reconocer que cada integrante de una pareja puede tener una percepción distinta sobre el manejo de las finanzas personales, es un primer paso, pero tomar cartas en el asunto es el mejor camino. Es necesario llegar a acuerdos, hacer un presupuesto conjunto, establecer metas, llevar un control de gastos e ingresos, buscar esquemas para manejar el dinero, etc.
Por ejemplo, si los dos trabajan, ¿cómo se dividirán los gastos? ¿quién administrará el dinero? ¿quién pagará las cuentas de los servicios?, etc.
Ojo con no romper acuerdos, tener “fidelidad financiera” y cuidar más que nunca las finanzas, porque se convierte en un asunto de dos.
Cabe mencionar que el engaño o mentiras sobre el dinero en una relación se conoce como infidelidad financiera, lo que puede causar una gran tensión e ir desde discusiones, pérdida de confianza hasta el divorcio.
Este tema puede ser muy complejo sino se sabe llevar de la mejor manera, pero también puede ser un gran motivador para trabajar en equipo, y no solo ir administrando los gastos diarios, sino buscar alcanzar objetivos de corto, mediano y largo plazo.

