El inicio de un nuevo año siempre da esperanza de alcanzar objetivos aún no cumplidos o de maniobrar hacia un camino lleno de mejores decisiones, pero ¿qué tanto consideramos dentro nuestras metas, acciones enfocadas en tener mejor salud financiera?
Establecer propósitos relacionados con nuestro bienestar financiero puede ayudar a tomar un mejor rumbo que el año anterior.
De acuerdo con una encuesta de Kardmatch, plataforma especializada en la evaluación de productos financieros, el principal propósito financiero de los mexicanos en este año es salir de deudas, con un 62%; le sigue el mejorar el historial crediticio, con 37%, y el aumentar los ingresos, con 27%.
Por su parte, un estudio de Bravo, señala que la deuda promedio de las personas en México en 2025 fue de 193 mil 198 pesos en tarjetas, créditos o préstamos, lo que implicó un aumento de 6.3% con respecto al año previo.
El análisis de Bravo coloca como la principal causa de este aumento a la mala administración financiera, atribuida al desconocimiento y la falta de educación financiera. Y es que, desafortunadamente, se observa que para 72% de los encuestados, sus gastos mensuales superan ampliamente sus ingresos.
Vivir al límite de los recursos o gastar más de lo que ganamos nos da poca o nula capacidad de ahorro, y eso lleva a solventar los compromisos financieros con dinero prestado. Y así, el tema de las deudas mal manejadas se convierte en un círculo vicioso o una bola de nieve que puede crecer sin medida.
Es por ello, que una buena administración de los recursos se vuelve tan valiosa. Hay compromisos financieros inamovibles, es cierto, como la renta, la colegiatura, los gastos básicos; pero hay otros gastos que podemos limitar o recortar.
Para cumplir con ese propósito de salud financiera, hay que revisar y analizar las distintas estrategias para reducir deudas, entre las que destacan la consolidación de éstas, orientada en reorganizar los pagos y disminuir la carga financiera en el mediano plazo.
Recordemos que el bienestar financiero está estrechamente ligado al bienestar emocional, por lo que, si aún no se tienen dentro de los propósitos, acciones encaminadas a sanear nuestro bolsillo, estamos a tiempo de considerarlos.
Hacer un fondo de emergencia es crucial, ya que permite tener un respaldo económico ante algún imprevisto, La recomendación es reunir al menos un monto de tres meses de los ingresos.
Otro gran hack es frenar las compras compulsivas. Comprar sólo lo necesario, identificar los gastos hormiga que se lleva nuestro dinero sin darnos cuenta o, incluso, limitar las reuniones sociales o las comidas fuera de casa, puede ser clave.
Pero lo ideal es comenzar desde el principio, crear un presupuesto mensual y real para tener un mejor control del dinero. Las finanzas sanas se basan en tomar decisiones inteligentes, como ir acabando con las deudas malas o mal manejadas, ya que no son buena compañía.