La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en que se enseña y practica el derecho en todo el mundo. En las Instituciones de Educación Superior (IES), los estudiantes de derecho comienzan a adoptar herramientas de IA para realizar investigaciones jurídicas, analizar casos y automatizar tareas. El uso de la IA plantea retos éticos cruciales que deben abordarse desde la formación académica para garantizar su aplicación responsable y alineada con los principios del derecho y los derechos humanos.
La IA tiene el potencial de mejorar la educación jurídica al proporcionar acceso más rápido y eficiente a información relevante, pero también puede generar riesgos éticos si no se utiliza adecuadamente.
El uso de herramientas de IA para redactar trabajos o resolver casos podría socavar el desarrollo de habilidades esenciales en los estudiantes, en una profesión que requiere constantemente que se tomen decisiones debidamente sustentadas, delimitadas por situaciones específicas e individuales.
La IA pueden reproducir prejuicios existentes, afectando la equidad en la interpretación de resultados legales, así como la privacidad y confidencialidad, ya que se requiere un conocimiento sólido del marco normativo de la protección de datos, así como el criterio de un ser humano que pueda tomar decisiones considerando las implicaciones legales derivadas de la misma.
“En noviembre de 2021, la UNESCO elaboró la primera norma mundial sobre la ética de la IA: la "Recomendación sobre la ética de la inteligencia artificial". Es aplicable a los 194 Estados miembros de la UNESCO. La protección de los derechos humanos y la dignidad es la piedra angular de la Recomendación, basada en el avance de principios fundamentales como la transparencia y la equidad, recordando siempre la importancia de la supervisión humana de los sistemas de IA”.
El beneficio de la IA se que puede, en la etapa formativa, crear incluso escenarios simulados que ayuden a los estudiantes a practicar habilidades como la argumentación y la resolución de conflictos, lo que representa una oportunidad para experimentar y desarrollar habilidades, destrezas y competencias que suelen verse limitadas dentro de la academia, lo que incluso puede llevar a nivelar la desigualdad entre comunidades con recursos limitados, lo que fomenta el pensamiento crítico.
La simple prohibición del uso de IA no es viable, ya que incluso en los procesos judiciales se utiliza como una herramienta para la impartición de justicia y también es un medio probatorio que puede presentarse y desahogarse dentro de un proceso.
La IA Es una herramienta importante en la formación de los futuros abogados, jueces, Notarios, etc., pero su implementación debe regularse cuidadosamente para garantizar que se utilice de manera ética y responsable. Las IES tienen la responsabilidad de preparar a los estudiantes no solo para aprovechar las ventajas de la IA, sino también para enfrentar los desafíos éticos y legales que conlleva su uso.