Cada 3 o 6 años se realizan procesos electorales para elecciones de renovación de cargos federales o elecciones intermedias, los que dan inicio a un proceso con etapas perfectamente delimitadas, entre estas las etapas de campaña, pero también se da un fenómeno adicional que corresponde a l los conocidos “actos anticipados de campaña”.
Estos actos son acotados por la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (LGIPE) en su artículo 3 y el artículo 5, fracción II, inciso b de la Ley Electoral del estado de Querétaro (LEEQ), de manera similar, haciendo referencias a los actos que fuera del periodo señalado fuera del periodo declarado específicamente como etapa de “precampaña” contengan “llamados expresos al voto en contra o a favor de una precandidatura” para la elección estatal y para la federal “…llamados expresos al voto en contra o a favor de una candidatura o un partido, o expresiones solicitando cualquier tipo de apoyo para contender en el proceso electoral por alguna candidatura o para un partido”.
No va más allá, por lo que la interpretación de qué se debe entender como llamado expreso, favor y oposición, lo podemos encontrar debidamente delimitado bajo la figura de “Express advocacy” que reconoce elementos simples: 1. Un candidato claramente identificado, a través de su nombre, su imagen, candidatura a la que aspira; Defensa expresa, que puede ser directa o interpretativa, la cual puede buscar posicionar o defender, pero también atacar; ya sea con palabras específicas de apoyo o de ataque, ya sea para una persona o partido político.
La LGIPE en el artículo 226 inciso b) señala que “El periodo de precampañas podrá iniciar a partir del quince de noviembre que corresponda al proceso electoral, tendrá una duración continua de hasta treinta días naturales y su desarrollo tendrá como límite el último día de febrero”.
La LEEQ en su artículo 99 párrafo sexto establece que “…podrá iniciar a partir del quince de noviembre que corresponda al proceso electoral, tendrá una duración continua de hasta treinta días naturales y su desarrollo tendrá como límite el último día de febrero.”
Las consecuencias no son graves y la regulación es prácticamente inexistente, así que al ponderar los posibles efectos positivos y negativos que podría generar los actos anticipados de campaña, evidentemente se ponderan por el riesgo y la expectativa de poder ganar o afectar.
¿Qué ocurre con las empresas que apoyan estos comportamientos? ¿Qué participación tendrían incluso las revistas que aparecieron exclusivamente para generar el espacio para el acto anticipado de campaña? Evidentemente no ocurre nada, no existe ninguna sanción, proceso ni siquiera reflexión.
Pero, si existe un espacio, difusión y participación, así como una preocupación mundial por el comportamiento ético deseable de las empresas, ¿no es también importante analizar estos acuerdos entre empresas, partidos políticos y futuras candidaturas? Evidentemente sí, por que su participación apoya y refuerza estos comportamientos, tendrá un efecto directo e inmediato respecto del posicionamiento o afectación de un político, de un plan de desarrollo y políticas públicas que impactarán en la entidad federativa y país.