Opinión

La paranoia del fracaso

El entorno social, puede ser un caldo de cultivo para el trastorno, tal es el caso de la paranoia que sufre el PAN, tras su fracaso como Gobierno Federal, evadiendo su responsabilidad histórica en la violencia engendrada durante sus gobiernos, buscan azuzar al país sus propios temores.

16/11/2018 |05:49Jorge Luis Montes Nieves |
Redacción Querétaro
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La paranoia es un trastorno mental que provoca delirios he ideas que van más allá de lo razonable, que genera en el paciente una desconfianza irracional y exagerada.

En condiciones normales la desconfianza es un mecanismo de defensa instintivo, natural y necesario, pero un paranoico llega al extremo de desconfiar de todos y de todo, se vuelve agresivo e incapaz de reconocer sus propios errores y, por el contrario, responsabiliza a terceros hasta de sus errores.

Eleva su grado moral a niveles exacerbado señalando al universo de injusto, de malo, de sospecho, creando proyecciones negativas, acusando, buscando un chivo expiatorio, para transferir su culpabilidad y curar así sus pecados.

El entorno social, puede ser un caldo de cultivo para el trastorno, tal es el caso de la paranoia que sufre el Partido de Acción Nacional, tras su fracaso como Gobierno Federal, evadiendo su responsabilidad histórica en la violencia engendrada durante sus gobiernos, buscan azuzar al país sus propios temores.

Solo así es entendible su intolerancia a los cambios de vientos en la vida nacional, y su metamorfosis de un partido que paso de paladín del priismo, a un violento opositor de las nuevas corrientes de democráticas, nadie, en su sano juicio, hubiera considerado que reaccionarían violentamente a las decisiones de la nueva mayoría, asegurando que dejarán la piel en el debate, con tal de defender la vida republicana del país.

El síntoma de negación de la realidad, confirma el diagnostico, desmemoriados olvidan que ellos apoyaron, la quema de las boletas electorales de la elección presidencial del 88, la creación del Fobaproa, las reformas estructurales de Peña Nieto con el Pacto por México, pero, sobre todo, han olvidado que la violencia generalizada en el país, deriva de su mala estrategia de seguridad pública implementada durante sus sexenios al frente del Ejecutivo Federal.

Sólo bajo este diagnóstico es comprensible que, con arrebatos violentos, pretenden componer el país que ellos mismo ayudaron a derrumbar, las credenciales con las que se presentan como redentores de nuestro futuro como país, no son las mejores, carecen de calidad moral para pretender dar clases de buen gobierno.

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