La UNAM ha sido la universidad más importante en México, desde su origen en el Virreinato de Nueva España como la Real y Pontificia Universidad de México, siendo la primera institución de educación superior (IES), fundada en 1521. Al ubicarse en la Ciudad de México, donde normalmente se han establecido los poderes de la nación y hasta la fecha, se construyó la principal concentración académica de educación superior del territorio.
A su vez, la UAQ tuvo su origen en 1625, como Colegio de Ignacio Loyola, siendo la quinta IES creada en el Virreinato de Nueva España.
Lo que se desea señalar aquí, referente a una de las consecuencias de la centralización educativa, explica el por qué es necesario que también se desarrollen otras IES en el territorio nacional con calidad y capacidad de respuesta a los requerimientos regionales y nacionales.
El desarrollo distinto de la educación superior en nuestro país, muestra avances significativos en instituciones como la UNAM, concentrando notoriamente la investigación, los programas de licenciatura y posgrado, así como capital humano e infraestructura material.
De hecho, como universidad, la UAQ recibió apoyo para varios de sus programas de licenciatura y posgrado. Asimismo, muchas IES del país lo han recibido también, lo cual ha sido muy valioso para su superación. Sin embargo, a manera de anécdota vivida por quien aquí escribe, cuando creamos el posgrado en mecánica de suelos, algunos profesores de la UNAM expresaban no estar de acuerdo en su creación, citaban que si existía el posgrado en la UNAM para qué lo queríamos ofrecer en la UAQ.
Evidentemente las opiniones contrarias a nuestra propia evolución en la UAQ no eran compartidas por muchos profesores de la UNAM; lo observaban positivamente, con entusiasmo y ánimo de apoyar en lo que estuviera a su alcance.
En una reunión llevada cabo entre profesores del posgrado en ingeniería de la UAQ y de la UNAM en 1984, en las instalaciones de la DEPFI-UNAM en Ciudad Universitaria, les compartí mi experiencia al estudiar la maestría en mecánica de suelos en la UNAM, observé que existían campos del conocimiento relevantes que no estaban atendiendo y tampoco se incluían en el plan de estudio, áreas de estudio que eran importantes en otras regiones del país, como en Querétaro, y también relevantes a nivel internacional.
Estimo que la mayoría de mis colegas de la UNAM sí estaban convencidos de la pertinencia en el enfoque del posgrado que se estaba brindando en la UAQ, así como de su importancia; en realidad se contó con su apoyo y con el paso de los años se consolidó la contribución que se estaba ofreciendo en la formación de posgraduados en mecánica de suelos, con una línea de investigación que aportaba a la generación de conocimientos, así como la formación de recursos humanos, tanto en licenciatura como en posgrado.
Los contenidos de los planes de estudio, tanto en licenciatura, como en posgrado, gradualmente integraron una visión más amplia de la mecánica de suelos, considerando los suelos expansivos y de las cimentaciones en zonas con estos suelos. Así, se generó el avance en la mecánica de suelos no saturados, de importancia en la ingeniería civil. (Continuará)
Ex rector de la UAQ
zepeda@uaq.mx

