Abordar el tema de “Universidades” en esta serie de artículos, ha integrado observaciones relativas a la importancia de los estudios de licenciatura y de posgrado en instituciones de educación de superior con calidad y a la investigación que debe acompañar la formación de capital humano para el desarrollo y la generación de oportunidades a la población en México, lo cual coincide con una visión global de su importancia. Asimismo, los artículos se han venido elaborando con acompañamiento autobiográfico, es decir, las propias experiencias obtenidas en mi formación universitaria, en la correspondiente actividad profesional y convicciones.
En el artículo anterior referí sobre las enormes oportunidades de trabajo que tuve luego de concluir mis estudios de posgrado en la UNAM, precedida con la buena preparación que recibí como ingeniero civil en la UAQ.
He enfatizado la calidad de los estudios de posgrado en mecánica de suelos en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, excelentes profesores con el grado de doctor obtenido en instituciones de prestigio mundial, como el Instituto Tecnológico de Massachusetts y la Universidad de Harvard en los Estados Unidos, así como la propia UNAM, entre otras.
Señalé que, al concluir los créditos del programa de maestría en la UNAM a finales de 1979, busqué trabajar en la empresa Solum del Grupo ICA, así fui aceptado y contratado a inicios de 1980 como ingeniero consultor, participando en varios estudios de mecánica de suelos para obras en diversas entidades del país, incluida la Cd. de México. Al poco tiempo de ingresar a la empresa Solum, me enteré que, a través del boletín del CONACYT en el cual se publican los becarios egresados, 9 empresas o instituciones solicitaban mis servicios como posgraduado en mecánica de suelos.
Entre las empresas que me invitaban, varias de ellas eran de alcance internacional, una era con sede en Italia y me requerían para trabajar en la geotecnia de proyectos de presas en Italia, para lo cual tendría que trasladarme a ese país a la brevedad. En este caso, luego de la entrevista respectiva, les comenté que aún no tenía el grado de la maestría, sí los estudios completos, y requería realizar la tesis y el examen de grado correspondiente, lo cual llevaría posiblemente un año en investigación de tiempo completo en el tema de tesis seleccionado.
Los representantes de la empresa me expresaron que no era necesario que tuviera el grado de maestría para integrarme con ellos, a lo cual les respondí que para mí resultaba relevante graduarme y que, si en un futuro se mantenía la oportunidad, con gusto trabajaría con ellos. En ese momento, ya estaba trabajando en Solum, instalado en el edificio del Grupo ICA en la Cd. de México, en Minería 145, Col Escandón. Al tiempo que trabajaba para Solum, cursaba una materia adicional en el posgrado de la UNAM y tenía el propósito de realizar mi tesis de grado lo antes posible.
En el mismo año 1980, fui invitado a trabajar como jefe de la oficina de investigación aplicada en la subdirección de investigación y desarrollo experimental de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos y dedicar parte de mi tiempo a la tesis de grado. (Continuará)
Ex rector de la UAQ
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