José Alfredo Zepeda Garrido

Universidades (LIII)

Una de las tres funciones sustantivas de las universidades modernas es realizar investigación, la cual resulta de la mayor relevancia para disponer de una educación superior de calidad; las otras dos funciones, también de la mayor importancia, son la docencia y la extensión (vinculación con la sociedad). Las tres funciones deben ser articuladas, con el propósito de formar profesionistas capaces y contribuir al desarrollo social y científico.

La Universidad Autónoma de Querétaro, hasta la primera mitad de la década de los setenta, había sido fundamentalmente tradicional, a pesar de que sí tenía indicadas las tres funciones sustantivas en su Ley Orgánica; en los hechos, estaba realizando básicamente dos funciones con muy buen desempeño, la docencia y la extensión.

En 1975 se creó el primer programa de posgrado en la UAQ, la Maestría en Ciencia y Tecnología de Alimentos en la Facultad de Química, y con el paso de los años surgieron muchos más en todas las áreas del conocimiento, especialidades, maestrías y doctorados. Asimismo, en 1980 se crearon los primeros centros de investigación, en estas condiciones se inició la generación de conocimiento, contribuyendo al desarrollo científico, tecnológico y cultural de la sociedad.

Es prudente señalar que, en la UAQ, desde su antiguo origen en 1625, el Colegio Jesuita de San Ignacio de Loyola, en la educación que impartía se realizaban la docencia y la investigación. Diversos testimonios de sus contribuciones se pueden encontrar y estudiar en los archivos de lo que se llamó “Sala del Tesoro” de la Biblioteca Central de nuestra Alma Mater, lo cual tuve la oportunidad de observar de forma personal, aunque fue someramente.

La investigación en una universidad moderna está bien integrada con la docencia, tanto en la licenciatura como en los programas de posgrado, donde los educandos participan en la investigación y en proyectos que integran teoría y práctica, contribuyendo también en la creación de nuevos conocimientos. La investigación fortalece la capacidad de la universidad para responder a problemas sociales y económicos, promoviendo la innovación y el desarrollo sostenible.

La UAQ ha evolucionado favorablemente de universidad tradicional a moderna, con esfuerzo continuado y visión de futuro, para hoy en día ofrecer 249 programas educativos en Querétaro, en los distintos niveles de formación; 142 programas de posgrado en las diversas áreas del conocimiento (40 especialidades, 74 maestrías y 28 doctorados), 59 de ellos reconocidos y registrados en el Sistema Nacional de Posgrados de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SCHTI), con casi 2, 600 alumnos.

A nivel licenciatura, imparte 115 programas en múltiples áreas del conocimiento (2o Informe de Rectoría 2025, Dra. Silvia Amaya Llano).

Destaca el perfil académico de los profesores de la UAQ, con 625 miembros reconocidos en el Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras de la SCHTI, incluidos investigadores eméritos.

La investigación que se realiza en la UAQ se orienta principalmente a los requerimientos de Querétaro y del país, muchos de los cuales llegan a coincidir con propósitos de interés global. (Continuará)

Ex rector de la UAQ /

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