Los católicos queretanos recibieron con beneplácito la noticia que se difundió por la madrugada del día 21 de Septiembre del nombramiento que Su Santidad realizaba en la persona de Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledezma como XI Obispo de la Diócesis de Querétaro, una vez que nuestro actual Obispo Mons. Fidencio López Plaza al cumplir los 75 años había presentado a la Santa Sede la solicitud de separarse del cargo como lo marca el canon 401 del Código de Derecho Canónico en el mes de abril del 2025.
El actual Obispo Mons. Fidencio López Plaza nombrado el 12 septiembre del 2020 por el Papa Francisco, tomó posesión el 19 de Octubre del mismo año, en plena crisis de salud originada por el COVID 19, en el Seminario Conciliar de Querétaro en ceremonia presidida por Nuncio Apostólico Franco Coppola, teniendo la oportunidad de asistir a la ceremonia en representación del Gobernador Francisco Dominguez Servien, acudiendo también los presidentes municipales de Querétaro Luis Bernardo Nava, de Corregidora Roberto Sosa y el de Colón Filiberto García, además del presidente del Partido Acción Nacional Agustin Dorantes y los diputados Elsa Méndez y Antonio Zapata.
En el mensaje que dirigió el nuevo señor Obispo ante los más de 700 invitados, entre los cuales había 25 Obispos de distintas Diócesis de México, alrededor de 360 sacerdotes y fieles en general, como era obligatorio aludió a la crisis sanitaria que atravesábamos y recomponer el tejido social fragmentado y para ello solicitó “caminar juntos” ya que “todos viajamos en la misma barca”. Para ello se comprometió a que la Iglesia fuera casa de escucha y escuela de formación, así como misionera u pidió que reparáramos por él.
Durante estos años de labor Monseñor Florencio concretó el Plan Pastoral que se centra en la Comunión, Sinodalidad y Misión, es decir juntos como a iglesia caminar juntos salir juntos a evangelizar, teniendo como horizonte la construcción de la “Casita Sagrada”. En lo material inició y va muy avanzada la Casa de Espiritualidad y Comunión “El Buen Pastor” e inició la construcción. De lo que será la nueva Santa Iglesia Cátedra en Centro Sur, así como retomo lo que fue la Casa de Cursillos para instalar ahí el Instituto Teológico Pastoral Diocesano Evangeli Gaudium y la Universidad Vasco de Quiroga.
Significativo fue que el mismo día de su nombramiento Mons. Víctor Alejandro Aguilar Ledezma, se trasladó a la Basílica de Nuestra Señora de Dolores de Soriano, para rezar ante la Patrona de la Diócesis de Querétaro y tener su primer encuentro con los medios de comunicación en compañía del actual Obispo Mons. Fidencio López Plaza el Arzobispo Metropolitano de la Provincia de Michoacán Mons. Jaime Calderón quien es Obispo de León.
Quien será el XI Obispo de la Diócesis de Querétaro y que deberá tomar posesión a más tardar en dos meses, expresó ante los medios de comunicación, que estará continuando con el Plan Pastoral con un nuevo impulso ya que su propósito es dar y no romper, además se comprometió a trabajar activamente para mantener a Querétaro como “un oasis” y para ello fortalecer el tejido social y el fervor religioso para blindar la comunidad frente a la ola de violencia que afecta a otras regiones del país.
No le faltó desde luego externar los sentimientos encontrados por tener que dejar la Diócesis de Celaya de la cual tomó posesión el 12 de Julio de 2021, pero asumiendo el nuevo encargo conferido por el Papa León XIV a “con absoluta obediencia a la voluntad de Dios”. Y expresar perfilarse como un pastor cercano, dispuesto a escuchar y caminar junto a los files y los sacerdotes locales.
Quien será el nuevo Obispo de la Diócesis de Queretaro a la vez tiene a su cargo la Comisión Episcopal para Familia, Juventud, Adolescentes, Laicos y Vida, que es la encargada de promover la pastoral familiar, acompañar a matrimonios y familias y apoyar iniciativas de formación y atención a las distintas realidades: también impulsar la participación d ellos jóvenes en la iglesia, organizar y acompañar proyectos de pastoral juvenil y de manera destacada promover la participación de los laicos tanto en la vida de la iglesia como en la sociedad, y desde luego la defensa de la vida humana desde el momento de la concepción. Hasta muerte natural.
Cada pastor le pone sello característico a su labor, pero siempre con las bases firmes e inalterables de la Iglesia Católica, por lo que estoy seguro así será la labor que realice nuestro nuevo Obispo vaya a realizar en los años que están por venir.