México vive uno de los momentos más desafiantes de su historia y no es exageración. Crisis de distinta índole, de salud, económica, seguridad, resquebrajamiento de instituciones, han confluido en los últimos tiempos, una vez que la primavera democrática había llegado a principios del siglo y que al paso de apenas dos décadas, pasamos al verano plagado de corrupción jamás antes visto, luego el otoño, para finalmente sumirnos en el invierno democrático, por lo que de cara al 2027 se. Os demanda y una acción política resulta eficaz e inspirada en los valores humanistas verdaderos y universales.
Una de esas crisis en materia de Salud y lo que conlleva fue sin lugar a dudas fue la pandemia mundial de Covid-19, pasando por su errática gestión por parte del gobierno mexicano y que vino a desnudar la precariedad de nuestro sistema de salud y puso de manifiesto que la diferencia entre un gobierno responsable y uno que no lo es puede ser, literalmente, de vida o muerte.
En el caso de Querétaro por fortuna tuvimos uno responsable, que tuvo un manejo extraordinario de la crisis e incluso se fue en auxilio de las instituciones de salud pública federal como ISSSTE e IMSS, a quienes se les llegó a otorgar equipo de seguridad para el personal médico que atendía a sus hospitales, así como el maquilarles las pruebas de dicha enfermedad y no estar esperando días y quizá un par de semanas para saber de su resultado, de ahí la negativa de parte de los gobernantes anterior y actual para suscribir la incorporación al denominado IMSS-Bienestar, que desgraciadamente ha venido a colapsar los servicios de salud que presta de manera ordinaria esa gran institución el estado mexicano como es el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Caemos en la cuenta que hoy como nunca es indispensable pensar en políticas públicas para el mediano y el largo plazo que estén sustentadas en bases científicas y fundamentos técnicos, más allá de dogmatismos ideológicos que dividen y confrontan.
También que hoy la política, en el buen sentido, no politiquería, debe ser una actividad profesional, con mirada de largo plazo en el que el Estado asuma un modelo de gobernanza con gobierno, academia y sociedad civil.
A nivel país, por más que se grite a los cuatro vientos que se ha incrementado el salario mínimo, la realidad es que se ha potenciado mayormente la informalidad que ya rebasa considerablemente el cincuenta por ciento de la población ocupada, trayendo como consecuencia la precarización del empleo, por lo que urgen políticas sensatas que reactiven nuestra economía a fin de lograr mayor prosperidad, desarrollo y bienestar para todas las personas.
Para variar el país lleva varios años sufriendo los embates de la violencia desbordada del crimen organizado. Una violencia que ha generado cientos de miles de asesinatos, de desapariciones forzadas, de familias destrozadas, feminicidios, violencia contra las mujeres y de miles jóvenes sin un horizonte esperanzador.
Estas crisis abordadas en este espacio y otras más, se han traducido en desesperanza y en miedo. Pero frente a esas reacciones naturalmente humanas, es necesaria la aplicación de una política sensata, profesional, eficaz, realista, ilusionante y capaz de convocar a toda la ciudadanía para construir en unidad el México que todas y todos anhelamos. Un México que sí es posible. Como en Querétaro ha sido posible, por ello la importancia de Cuidar Querétaro, por Amor a Querétaro y a los queretanos.