Seguro que la visión de largo alcance y la intención de gran impacto para la creación del aeropuerto han tenido mucho que ver para lograr la trascendencia que hoy ha tenido, sin embargo -muchos quizá no estén de acuerdo conmigo- creo que un punto de inflexión para la eventual configuración de una ciudad aeropuerto o aerotrópolis del AIQ, fue la llegada de la Canadiense Bombardier. De este hito en particular me gustaría platicar en esta segunda entrega #DesdeCabina en esta miniserie.

Justo 7 meses después del inicio de operaciones, el 28 de noviembre de 2004, específicamente el 11 de junio de 2005, Querétaro recibía a ejecutivos de este fabricante de aeronaves regionales para revisar las condiciones, que como posible estado para recibir a la empresa de manufactura, podían ofrecerse en términos de condiciones económicas, ecosistema de manufactura afín (como el automotriz, metalmecánico y de electrodomésticos bastante bien establecidos y pujantes en la entidad), así como las características del sistema educativo público.

Ejecutivos de instituciones educativas y de la Secretaría de Desarrollo Sustentable integraron una propuesta compuesta por instrumentos y decisiones de política pública que comprometía el estado a gestionar a nivel local y federal para lograr el arribo y desarrollo de la empresa fabricante de aviones regionales a México y particularmente a Querétaro. La propuesta integrada por aquel grupo de ejecutivos involucraba la creación de un parque industrial dentro del polígono del aeropuerto, con la posibilidad de acceso a pista, para el eventual despegue de una aeronave integrada totalmente en este nuevo sitio de manufactura, la creación de infraestructura educativa dedicada específicamente para el sector aeroespacial considerando la formación y desarrollo de competencias a nivel técnico, universitario y de investigación aplicada en un entorno lo más cercano a la realidad de la industria para atender no solo a la empresa ancla, sino a todo un ecosistema que eventualmente se iría desarrollando.

Pudiera decirse que en un cierre de fotografía, 4 entidades federativas pelearon, a través de sus propuestas, la llegada de la empresa. Querétaro, junto con el estado de Chihuahua -con mayor antecedente y con industria de manufactura aeroespacial ya de varias décadas- quedaron como finalistas. Para hacer la historia corta, el 26 de octubre del mismo año 2005, el entonces presidente Vicente Fox Quezada aterrizó en el AIQ para anunciar que la Bombardier Aerospace llegaba a Querétaro para fabricar componentes y subsistemas de aeronaves para el mercado de exportación con una inversión inicial de 250 MUSD y la oportunidad de creación de más de 1500 empleos directos.

Con este anuncio se relanzaba la industria aeroespacial en Querétaro -ya existían 2 empresas que acumulaban un par de décadas con actividad para la industria y una de origen Francés que recién se había instalado- y se marcaba así un punto de inflexión en la curva que detonó el crecimiento de la industria de manufactura aeroespacial y el parteaguas para la configuración de la Ciudad Aeropuerto, que en aquellos entonces acumuló en su primer año poco más de 82 mil pasajeros y no contaba con vuelos internacionales -faltarían 11 años más para lograr las primeras rutas hacia USA- y estaba aún a 2 años de iniciar sus vuelos de carga internacional. CONTINUARÁ

@Jorge_GVRG

Google News