Iliana Padilla

Ajustes en la industria automotriz y el futuro económico de Querétaro

La revisión del T-MEC no implica una ruptura, pero se redefinen las condiciones con las que opera

Es bien sabido que la industria automotriz es una de las más importantes en el estado de Querétaro; es una actividad que forma parte de la vida cotidiana de miles de personas que trabajan en plantas, líneas de ensamble y empresas proveedoras, de modo que alrededor de 65 mil empleos formales dependen directamente del sector. Esto sin considerar los empleos indirectos: empresas que ofrecen productos y servicios que se benefician de la derrama económica.

La relevancia de este sector se sostiene en un modelo de integración productiva con Estados Unidos que se ha consolidado durante décadas y que encontró en el T-MEC un marco que permitió fortalecer cadenas de valor, atraer inversión y ampliar la producción orientada a la exportación, de manera que cerca de la mitad de las exportaciones de Querétaro se vinculan con los sectores automotriz y aeroespacial. La forma en que opera esta industria permite entender la profundidad de esa relación, ya que un vehículo se construye a partir de componentes que cruzan varias veces la frontera antes de integrarse en un producto final, lo que implica que cualquier ajuste en las reglas comerciales se traduce en cambios en los costos, en la organización de la producción y en las decisiones de inversión, por lo que la revisión del T-MEC adquiere una relevancia inmediata para estados con esta especialización productiva.

Los datos muestran que la industria ya atraviesa un periodo de ajuste en este marco de revisiones (que formalmente iniciaron este año, aunque desde la llegada de Trump al poder las tensiones mediáticas comenzaron a presionar a los distintos actores), se está extendiendo más allá de la producción y comienza a reflejarse en la actividad económica en su conjunto. La producción de vehículos pesados, después de niveles altos en 2024, cae durante 2025 y alcanza sus puntos más bajos en la segunda mitad del año, mientras que el inicio de 2026 se mantiene débil en enero y presenta una recuperación parcial hacia marzo que aún no alcanza los niveles previos. Al mismo tiempo, se observan menos horas trabajadas en manufactura, un menor crecimiento de las remuneraciones y una reducción del empleo. En el caso de Querétaro, estos movimientos se expresan en una disminución reciente de las exportaciones automotrices y en una contracción en la producción de autopartes en línea con el comportamiento del Bajío, mientras que la inversión continúa, aunque bajo esquemas de mayor cautela, lo que sugiere que las empresas mantienen sus operaciones en la región, pero ajustan sus decisiones ante un entorno menos predecible.

Del otro lado de la frontera también hay preocupación y un reconocimiento claro de lo que está en juego en esta revisión, más allá de la retórica mediática de su presidente, ya que en Estados Unidos se ha consolidado una posición que reconoce la importancia de mantener el T-MEC como base de la integración regional, como lo han señalado integrantes del Comité de Finanzas del Senado estadounidense, entre ellos Ron Wyden, quien ha defendido el acuerdo como un instrumento clave para la competitividad de América del Norte y para la estabilidad de cadenas de suministro estratégicas, mientras que Mike Crapo ha advertido que la imposición de aranceles a México y Canadá podría elevar costos, afectar la producción y debilitar a las propias industrias estadounidenses que dependen de insumos regionales.

Mientras las y los queretanos seguimos de cerca el proceso y sus resultados, es necesario reflexionar sobre el papel que mantiene la industria automotriz en la economía estatal, ya que es un pilar, aunque su desempeño muestra que este modelo enfrenta límites y depende cada vez más de decisiones que se toman fuera del estado. Avanza la transición hacia la electrificación, lo que introduce nuevos requerimientos tecnológicos, productivos y laborales. Este escenario exige fortalecer capacidades locales, diversificar la actividad productiva y preparar a la fuerza laboral para una industria que está cambiando. En un contexto de relevo en la gubernatura, conviene que la ciudadanía cuestione las propuestas de quienes aspiran a gobernar, pues de estas decisiones dependen miles de empleos.

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