El proceso para la elección del presidente o presidenta de la SCJN y el Consejo de la Judicatura, está previsto en el párrafo cuarto del artículo 97 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Corresponde al pleno de la Corte elegir a su presidenta o presidente y dura en el cargo 4 años, sin la posibilidad de reelección.
En la mañanera del día de ayer, el presidente López Obrador dijo, entre muchos otros improperios que: “Es importante la separación de poderes… la señora presidente de la Corte, para hablar en plata, está por mí de presidenta porque antes el presidente ponía y quitaba a su antojo al presidente de la Corte”; “¿Quién nombraba al presidente de la Corte? el presidente ¿quién nombraba a los diputados federales? el presidente ¿quién nombraba a los senadores? el presidente ¿quién nombraba a los gobernadores? el presidente”.
Atendiendo a la afirmación del presidente, Arturo Zaldívar Lelo Delarrea, fue “nombrado” por López Obrador y no por el pleno de la Corte, el 2 de enero de 2019. Zaldívar aseguró que el PJF defendería la “independencia de todos y cada de los jueces federales porque defender la independencia judicial es defender los derechos humanos de todos, es defender el Estado de Derecho, es defender la seguridad jurídica”. Promesa que no cumplió. También anunció que iniciaría un diálogo “constructivo y fructífero con los otros Poderes, independencia no es aislamiento, independencia no es intolerancia, independencia no es romper el diálogo”. En los hechos quedó subordinado al titular del Poder ejecutivo. Arturo Zaldívar siguió la línea de la 4T; apostó por la austeridad y el combate al nepotismo y a la corrupción; pero no se quejó cuando le redujeron brutamente el presupuesto del Poder Judicial.
El presidente López Obrador, si no gana, arrebata. Él propuso a la ministra Yasmín Esquivel Mossa; era su candidata, la impulsó, mas nunca pensó que perdería la elección. Sin embargo, derivado de la denuncia hecha pública del plagio de la tesis en contra de la ministra para obtener el título de Licenciada en Derecho, la derrota fue aplastante en agravio de ambos. La ministra Norma Piña Hernández, llegó por sí y no por apoyo del presidente, aunque ahora asegura que ella ganó gracias a él, al no haber intervenido en la elección. Falso, la candidata de AMLO perdió; sí intervino el presidente, pero fracasó en su intentona de imponer, por segunda ocasión en su gobierno, al presidente de la SCJN ¡La ministra no está en deuda con el presidente!
Analista legislativo. @HectorParraRgz