Gustavo Mendoza Ávila

¿Lealtad o complicidad de morenistas?

La contraprestación por callar, encubrir, ser cómplice, es la impunidad

La publicación del libro Ni venganza ni perdón, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez —en el que los autores revelan corrupciones de destacados integrantes del lopezobradorismo—, ha generado la descalificación ética de Scherer, por parte de morenistas, para quienes el autor es un “desleal” e “inconsecuente”.

Según Sheinbaum, aunque la crítica es válida, “siempre hay que ser consecuentes” (congruentes, coherentes); para Gerardo Fernández Noroña, la de Scherer es una “deslealtad monumental”, y, “debería de estar en la cárcel” por las revelaciones que implican a otros miembros del movimiento, como Jesús Ramírez Cuevas.

Para el lopezobradorismo, lealtad y congruencia se entienden como “omertá” (silencio de la mafia que prohíbe cooperar con las autoridades o divulgar secretos de la organización): el deber cómplice de callar las mentiras, incongruencias, corruptelas, delitos o inmoralidades del grupo. Lo contrario es traición, deslealtad e incongruencia.

Resulta preocupante esta versión de lealtad y congruencia morenistas, que contrasta con los valores de nuestra cultura, según la cual la lealtad es un valor moral que implica fidelidad, compromiso y honestidad inquebrantable hacia personas, principios, instituciones o uno mismo; es actuar con buena fe.

Si bien la deslealtad es mentir, traicionar la confianza depositada, revelar secretos, incumplir promesas, no es tal cuando se trata de revelar actos inmorales, corrupción, injusticias, delitos, el mal hecho a otros, porque la lealtad no cancela los propios principios; la pertenencia se funda en la responsabilidad compartida; y, como virtud, exige el gobierno de la justicia, la verdad y el bien.

Lo que el lopezobadorismo exige a sus integrantes no es lealtad, sino sumisión y complicidad: participación directa o indirecta en actos ilícitos, conductas incorrectas; encubrimiento de delitos.

Deslealtad y complicidad son conceptos distintos, frecuentemente confundidos: deslealtad es traicionar a alguien; complicidad es ayudar a alguien a hacer algo malo. No se puede decir que haya sido leal que, según Scherer Ibarra (capítulo 24), Jesús Ramírez haya generado un quebranto al erario público por 27 mil millones de pesos para beneficiar a trabajadores de la desaparecida Compañía de Luz y Fuerza; sus vínculos con Sergio Carmona; el crimen organizado; o su involucramiento en el huachicol fiscal con el que financiaron ilegalmente campañas electorales de morenistas.

A pesar de lo puntual de los señalamientos, especialmente hacia Jesús Ramírez, Sheinbaum y la fiscal carnal consideran improcedente investigar por considerar que el libro es un “ataque disfrazado de crítica interna”, lo que demuestra la falta de autonomía y el uso faccioso de la justicia, por parte de Ernestina Godoy; y, el incumplimiento de la protesta de cumplir y hacer cumplir la Constitución, y las leyes que de ella emanen, de Sheinbaum.

Para la 4t, el imperativo moral de denunciar actos que dañen el bien común, constituye deslealtad e incoherencia. La complicidad se convierte en vínculo que une destinos y garantiza la cohesión partidista: la contraprestación por callar, encubrir, ser cómplice, es la impunidad; la garantía de que no serán investigados ni sancionados.

Mientras la corrupción sacude a casi toda su estructura, este gobierno no se cansa de proclamar su “superioridad moral”, exige pruebas, denuncias, pero con ellas o sin ellas opera para proteger a sus integrantes. Mientras Sheinbaum señala que no hay denuncias en contra de Adán Augusto, María Elena Pérez-Jaén ha presentado 250 denuncias penales en contra de diversos integrantes de Morena, 37 de ellas ante la Fiscalía General de la República en contra de su ex líder en el Senado. Y no ha pasado —ni pasará— nada.

¿Piden lealtad o complicidad? El lopezobradorismo ha normalizado violencia, mentira, impunidad, inmoralidad y complicidad, a esto le llaman superioridad moral: no mentir, no robar, no traicionar.

Periodista y maestro en seguridad nacional

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