Guillermo Tamborrel

Reforma electoral, un tiro en la cabeza

El desencanto con Morena crece, de ahí que pretendan llevar a la presidenta en la boleta en el 2027

La presidenta Sheinbaum, apoyada por su partido, presentó la denominada “reforma electoral”. Una iniciativa que a todas luces pretende “garantizar” el triunfo electoral de Morena y con ello su permanencia en el poder.

La iniciativa presidencial, que no corrige las fallas y deficiencias de la legislación actual, ni aclara las ambigüedades con las que consejeros y magistrados, mercenarios y traidores, al servicio del poder presidencial han favorecido a Morena y a sus partidos satélite, tramposamente pretende otorgar al partido oficial las mayorías calificadas en las cámaras de diputados y senadores, disminuir la presencia de la oposición y las minorías, y someter y controlar aún más al instituto electoral.

Las razones esgrimidas por la presidenta fueron básicamente dos:

Por un lado, eliminar las designaciones cupulares de los diputados plurinominales, olvidando que hoy la presidenta de su partido fue precisamente diputada plurinominal designada por la cúpula morenista.

Por otro lado, el de disminuir el “costo de la democracia”, el costo de las elecciones, olvidando o convenientemente ignorando que el costo por voto electoral en México es de los más bajos en Latinoamérica (el costo en México en 2024 fue de 5.19 US dólares/voto, en Uruguay 5.73, en Brasil 5.81, en Argentina 6.68, en Perú 9.89). Además, si se trata de “disminuir costos” recordemos que la cancelación caprichosa del NAIM (Aeropuerto Texcoco) costo igual que lo que costo el INE —incluyendo el dinero otorgado a partidos políticos— desde 2014 y hasta 2024, o que el dinero que la presidenta regaló a Cuba —vía petróleo— en 4 meses, prácticamente equivale al presupuesto del INE para 4 años).

En caso de que la presidenta y su partido, ya dominados por la ambición de poder, logren aprobar la iniciativa mencionada o algo que se le parezca, se estarán dando un “un tiro en la cabeza”. Veamos:

Lo que la presidenta no observa es que si bien es cierto que hoy Morena goza de la mayor preferencia electoral, esta ha ido disminuyendo. No observa que cada día las excusas del gobierno son menos aceptadas. Tampoco que cada vez son más los ciudadanos que reconocen los programas sociales como un derecho constitucional que paga el pueblo de México y no como dádivas presidenciales. El desencanto con Morena crece todos los días, de ahí que pretendan llevar a la presidenta en la boleta en el 2027 en una consulta de revocación de mandato.

Así las cosas, llegará el día en que debido a las promesas incumplidas, a la falta de resultados, a la creciente corrupción, a las ligas de gobernantes al más alto nivel con el crimen organizado, Morena no ganará las elecciones y se convertirá en oposición. A partir de ese día a Morena le será prácticamente imposible recuperar el poder. Las reglas que ella mismo impuso se lo impedirán. Será entonces cuando la presidenta y su partido se darán cuenta que efectivamente, se dieron un tiro en la cabeza aprobando la reforma electoral.

Exsenador.

@gtamborrelmx

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