Pareciera que Morena ya anticipa una derrota en las elecciones de 2027. Pareciera que ya se dieron cuenta de que las tendencias de opinión y preferencia electoral las conducen a perder gubernaturas que asumían ganarían y, lo que es muy importante, a perder la mayoría en la Cámara de Diputados.
Ante ello, y abusando del poder, Morena se prepara, primero, para intentar revertir dichas tendencias y, segundo, para anular las elecciones —total o parcialmente— en las que pierda.
Entre las acciones para revertir las tendencias, encuentro las siguientes:
1.- Campaña de afiliación:
Para comprometer a millones de electores, Morena lanzó una campaña de “afiliación” que, mediante engaños y coacción, dice haber registrado a 10 millones de electores, básicamente beneficiarios de programas sociales.
2.- Cambio de dirigencia nacional:
Considerando que la coalición con sus aliados tradicionales, PT y PVEM, se tambalea y por los malos resultados en las elecciones de 2025, Morena cambió a su dirigencia. Quitó a una dirigencia política para nombrar a una auténtica dirigencia operadora electoral.
3.- Control de medios:
El gobierno federal arreció sus ataques contra los medios de información que no les son sumisos y que, cumpliendo con su razón de ser, critican las malas acciones de gobierno (el “no vean TV Azteca” esgrimido por la presidenta es un ejemplo).
4.- Fortalecimiento y creación de nuevos programas sociales:
El uso indebido de los programas sociales como herramienta electoral se fortalece con programas nuevos y de mayor cobertura.
5.- Denostación y difamación de los opositores:
La denostación y difamación de los opositores se multiplica. El caso de Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, es un clarísimo ejemplo.
Ante la posibilidad creciente de que candidatos de Morena pierdan elecciones, la estrategia consistirá en judicializar dichas elecciones. Para ello, y para ganar las elecciones impugnadas, Morena implementa dos acciones:
Ampliar las causas por las que una elección pueda ser anulada. Entre dichas causas está la muy ambigua “intervención extranjera” (por ejemplo: si Trump publica un mensaje en sus redes sociales en contra de los narcopolíticos morenistas o del gobierno mexicano, y Morena pierde alguna elección, el o la perdedora podría esgrimir que perdió por el mencionado mensaje y, ante ello, solicitaría la anulación de la elección).
Para garantizar victorias en los juicios electorales que se lleguen a presentar, Morena aprobará reformas constitucionales para abrir la puerta a que puedan ser reelectos las y los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que ya vimos se entregaron incondicionalmente al partido oficial. Magistradas y magistrados que, cuando sea demasiado descarado otorgar el triunfo a Morena, procederán a anular esa elección (recordemos que el INE ya está a las órdenes y al servicio de Morena).
Así las cosas, la opción de triunfo de la oposición está en vencer en las elecciones por un amplio e irrefutable margen.
Exsenador. @gtamborrelmx