[Publicidad]
Ayer se cumplieron 28 años, estamos cerca de las tres décadas, de la agresión que sufrió el gabinete presidencial del entonces Ernesto Zedillo Ponce de León, en Querétaro, en el marco del acto conmemorativo del 81 aniversario de la Constitución de 1917 que se celebró el 5 de febrero de 1998.
El hecho marcó la primera crisis del entonces gobierno estatal panista de Ignacio Loyola Vera que tenía escasos cuatro meses de haber iniciado su periodo constitucional.
Quienes estábamos realizando cobertura informativa ese día en el Jardín Zenea, a una cuadra del Teatro de la República donde estaba el presidente Zedillo encabezando el acto cívico de la Constitución, captamos la escena total de una trifulca inesperada.
El conflicto se dio cuando un nutrido grupo de manifestantes que simpatizaban con el movimiento zapatista que se levantó en armas en Chiapas el 1 de enero de 1994, llegó hasta las vallas metálicas que impedían el acceso al recinto, tal como sucede cada año en el que la figura presidencial, los represantes de los tres poderes y los gobernadores encabezan el acto conmemorativo de la Constitución, promulgada en esta ciudad en 1917.
Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz del Frente Independiente de Organizaciones Zapatistas (FIOZ) fue el líder visible que encabezó la agresión física -golpes- en contra de quienes protegían las vallas metálicas, las cuales brincaron para llegar hasta las puertas del Teatro de la República en el momento en el que concluía el acto cívico.
Después, los manifestantes corretearon a funcionarios federales y estatales y legisladores. Nadie se salvó, tampoco algunos reporteros que estaban cerca de los hechos que se conocieron por las espléndidas crónicas en prensa.
Los autobuses en los cuales viajaban los integrantes del gabinete presidencial fueron agredidos con voluminosas piedras y palos. Los vidrios estaban rotos y las carrocerías visiblemente dañadas.
Días después del incidente con el cual se escribió una página negra en Querétaro del acto conmemorativo de la Constitución de 1917, cayó el secretario de gobierno estatal, Guillermo del Hoyo. Su lugar lo tomó Guadalupe Murguía Gutiérrez, actual senadora del Partido Acción Nacional.
Por estos hechos, se detuvo al dirigente del FIOZ, Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz, quien pasó cerca de seis años recluido en el penal de San José El Alto.
A 28 años de distancia de este suceso, ayer en otro 5 de febrero, Sánchez Sáenz apareció junto con otros dirigentes de diversas organizaciones sociales encabezando manifestaciones que no provocaron un incidente mayor.
Son cerca de tres décadas de este hecho y son pocos los actores políticos locales que ocupaban puestos relevantes y que actualmente sobreviven en la escena. Alfredo Botello aparecía como diputado local y actualmente jefe de asesores de Mauricio Kuri. Murguía es senadora. Casi todos los actores políticos de aquel entonces ya están en el retiro.
[Publicidad]



