Francisco Flores

Opinión. Pocos son los dirigentes empresariales que hacen carrera política

Con la primera alternancia partidista, en 1997, que tuvo Querétaro en el gobierno del estado, las figuras empresariales, surgidos principalmente de las cámaras, sobre todo Coparmex, jugaron un papel importante en el ejercicio del poder.

Basta recordar que Ignacio Loyola Vera, en 1997, le arrebató al PRI por primera ocasión el gobierno. Su origen es la empresa lo que le llevó a afiliarse a la Coparmex y además ser su presidente a nivel estatal, antes de ser candidato del PAN y después gobernador.

El segundo gobernador panista fue Francisco Garrido Patrón. Presidió la administración estatal del 2003 al 2009. No fue presidente de ninguna cámara u organización de empresarios, aunque es un hombre de empresa que tiene negocios en el sector inmobiliario.

En el periodo 2009-2015, Querétaro estuvo gobernado nuevamente por el PRI con José Calzada -hijo del exgobernador Antonio Calzada Urquiza- Sus antecedentes profesionales no están en la empresa sino dentro en el sector gubernamental y partidista.

Francisco Domínguez Servién, quien gobernó del 2015 al 2021, también tiene orígenes empresariales. Estuvo al frente de la Unión Ganadera Regional de Querétaro. Su actividad en el sector privado está relacionada con la porcicultura y ahora en el mercado inmobiliario.

El actual gobernador Maurucio Kuri, también proviene de la actividad empresarial. Presidió la Canaco en Querétaro y más tarde la Coparmex. Sus negocios surgieron con la apertura de tiendas de conveniencia.

Desde 1997 a la fecha, Querétaro ha tenido cinco gobernadores, cuatro de ellos empresarios, uno de ellos proveniente de la Unión Ganadera y dos con el antecedente de haber presidido la Coparmex y en el caso de Mauricio Kuri también di a la Canaco.

Las cámaras empresariales, principalmente por los antecedentes que dejan Loyola, Domínguez Kuri, toman un rol diferente en el reparto y ejercicio del poder. Están han sido utilizadas de plataforma para impulsar una carrera política de nuevos actores que están llegando a los partidos.

Dirigir una cámara empresarial es un importante espacio político, pero eso no significa tener pasaporte directo al reparto de candidaturas en los partidos. Eso es un mal cálculo que muchos empresarios han hecho.

Quitando los casos de los empresarios y dirigentes de cámaras que llegaron a la gubernatura, la gran mayoría de los dirigentes de las principales organizaciones, buscaron cargos menores, pero tuvieron carreras políticas efímeras y en algunos casos muy decepcionantes, principalmente por no ser cuadros preparados para caminar y sobrevivir a las entrañadas de los partidos, aunque en otros casos la inexperiencia fue determinante, pero también la falta de carisma.

Para 2027, no se observa la posible aparición de algún actor, proveniente de alguna cámara empresarial que pueda emerger como cuadro destacado para participar como candidato de algunos de los partidos con registro.

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