En el pasado, el Partido Acción Nacional (PAN) fortaleció su presencia política e incrementó sus triunfos electorales en buena medida por sus prácticas democráticas internas. Para obtener una candidatura panista había que competir y ganar una elección interna.
Eso lo vimos antes de la elección de 1997, cuando Ignacio Loyola le ganó la interna a Francisco Cevallos Urieta —primo del Jefe Diego Fernández de Cevallos— y después venció al priista Fernando Ortiz Arana para alzarse como el primer panista en llegar a la Casa de la Corregidora.
En 2003, en una ríspida elección interna, Francisco Garrido Patrón derrotó a Gustavo Buenrostro y a Eduardo Magaña Lusthof. La interna fortaleció a Garrido y después ganó la gubernatura.
En 2009, el PAN vivió su última elección interna para definir a su candidato a gobernador. Manuel González Valle derrotó a Armando Rivera y a Jorge Rivadeneyra. En esa interna el panismo, a diferencia de lo que sucedió en sus procesos anteriores, salió muy dividido, lo que llevó a este partido a la derrota.
En 2015, Ricardo Anaya, quien aspiraba a ser candidato, se hizo a un lado para asumir la presidencia nacional del partido y dejó solo como aspirante a Francisco Domínguez, quien fue designado como candidato sin participar en una elección interna.
Para 2021, el entonces gobernador Francisco Domínguez y la dirigencia nacional del PAN acordaron no realizar elección interna y designaron candidato a Mauricio Kuri.
Ahora, parece que el tema de la sucesión estatal tiene atrapado al PAN, aunque todo indica que no habrá elección interna, pero las encuestas se analizan permanentemente. En esta lógica parecería que quien tenga mejores números será el candidato.
Pero en lo político, sigue sin construirse el consenso entre los diferentes grupos. Por eso, hoy no se sabe a quién favorecerá el humo blanco.
Hoy la mayoría de las encuestas dan como puntero en las preferencias internas al alcalde capitalino Felipe Fernando Felifer Macías, quien además de tener mucha popularidad, tiene mucha presencia y buen manejo en redes sociales, desde donde conecta muy bien con la población juvenil, genera agenda y también provoca la irritación de los morenistas. Es el único de los aspirantes que genera eso.
Por otro lado, hay algunas encuestas —las menos— que dan ventaja al exalcalde Luis Nava, quien es la carta del exgobernador Pancho Domínguez. Nava, hoy operador de los programas sociales del gobierno estatal, ocupó dos periodos consecutivos la alcaldía capitalina, aunque en 2018, en su primera elección, estuvo cerca de ser derrotado por el exfutbolista Adolfo Ríos, abanderado de la 4T.
El edil de Corregidora, Josué Chepe Guerrero, parece que puede ser el caballo negro en esta carrera interna. Su cercanía y amistad con el gobernador le podrían favorecer. El cuarto aspirante es el senador Agustín Dorantes, quien lleva una intensa campaña de promoción, pero no levanta en las encuestas.

