Desde hace algunas décadas, Querétaro es una de las entidades con mayor atracción poblacional en México. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dicen que más de una cuarta parte de sus habitantes provienen de otros estados.
En pocas palabras, Querétaro se ha convertido en una tierra que atrae personas de otras entidades federativas, y que llegan en búsqueda tanto de mejores oportunidades laborales como de calidad de vida.
En base a ello, la queretanidad, ese sello con el cual las personas nacidas aquí en la entidad, se sienten identificadas con orgullo, ha ido perdiendo valor.
Por ello, para los partidos y quienes encabecen una candidatura en 2027, será un error tomar la queretanidad como bandera política - electoral.
Eso que llamaban queretanidad, englobando raíces y tradiciones en décadas pasadas, perdió valor, ya no es un activo en el discurso político, el cual por la realidad que actualmente vivimos, debe centrarse en resolver problemas como la movilidad, la inseguridad, el desempleo, entre otros.
La bandera de la queretanidad es perder votos y clientela electoral para los partidos y candidaturas. Esa es una premisa básica que tendrá vigencia en 2027, año en el cual se renovará la gubernatura, los 18 ayuntamientos y las 25 diputaciones locales.
Producto de la inmigración que vive la entidad desde algunas décadas, la clase política y económica de Querétaro tuvo que aceptar dolorosamente en 1997 y 2003 que Francisco Garrido Patrón -nacido en la CDMX y con menos de diez años de residencia en el estado- ganará primero la alcaldía capitalina y después la gubernatura, respectivamente.
Otro ejemplo es Mauricio Kuri González, actual gobernador, quien arrasó en las elecciones de 2021. No nació en Querétaro, sino en Orizaba, Veracruz.
En la carrera por el 2027 hay al menos siete aspirantes que no nacieron en Querétaro, pero buscan la candidatura a la gubernatura en sus respectivos partidos.
Del lado del panismo está el alcalde de Corregidora, Josué Chepe Guerrero, quien nació en el estado de Hidalgo, aunque ha desarrollado toda su vida personal y carrera política en Querétaro.
En Morena, también hay al menos cinco aspirantes que no nacieron en Querétaro, tierra que quieren gobernar.
En la Ciudad de México nacieron Beatriz Robles, la senadora por Querétaro y quien busca ser candidata a gobernadora y lo mismo sucedió con los diputados federales con licencia Luis Humberto Fernández, Gilberto Herrera y Ángel Balderas Puga. Otro, José María "Chema" Tapia Franco nació en Hermosillo, Sonora.
En el PRI, la principal aspirante a la gubernatura, Abigail Arredondo Ramos nació en Mexicali, Baja California, pero radica en el estado de Querétaro desde su etapa de niña, situación por lo cual ha desarrollado toda su carrera política en esta entidad.
Querétaro vive otra realidad política y sociales a la que tuvo en el siglo pasado. Hoy somos un mosaico multicultural en donde todos, sin importar su lugar de nacimiento, tienen derecho a ocupar las máximas posiciones de gobierno.