Desde 1997 hasta la fecha, el Partido Acción Nacional (PAN) ha gobernado la capital del estado en nueve de los 10 trienios.
Gerardo Cuanalo Santos, actual director general de la Agencia de Movilidad del Estado de Querétaro (AMEQ), ya levantó la mano. Quiere la candidatura a presidente municipal para la elección de 2027.
Es un hombre experimentado, tras haber sido regidor en la capital y también diputado local y federal. Tiene fama de ser un buen operador político, formado con el exalcalde Armando Rivera Castillejos, quien renunció hace unos meses a su militancia panista para integrarse a Movimiento Ciudadano.
Cuanalo es un funcionario que tiene buenas evaluaciones cuando se califica su trabajo al frente de la AMEQ. El gobernador Mauricio Kuri depositó en sus manos la modernización del transporte público, mediante el diseño de nuevas rutas, adquisición de autobuses de última generación, construcción y operación de estaciones en 5 de Febrero, renovación de paraderos e implementación al 100% del sistema de prepago con tarjeta.
También el organismo entró como jugador importante en el servicio debido a que concentra cerca de la mitad de las concesiones que están en operación. La AMEQ funciona como una empresa y lo hace bien, en buena medida porque Cuanalo ha cumplido con un buen trabajo.
Sin duda el sistema de transporte mejoró frente a lo que se tenía en el sexenio anterior, pero faltan muchas cosas por hacer.
Cuanalo, por su oficio político, juega en dos rutas. La primera de ellas es hacer que el sistema de transporte funcione, eso es correcto, pero lo incorrecto es tomar una segunda pista para utilizar la estructura de la AMEQ y hacer proselitismo a su favor.
Todos los que se suben a un camión de Qrobus son testigos de que en las mayoría de las unidades se difunden videos donde aparece la imagen de Gerardo Cuanalo, quien además ya mandó a pintar bardas para presumir los resultados que ha tenido la agencia durante su gestión.
Cuanalo también se sube a manejar un camión y se pone a platicar con los usuarios. En pocas palabras, anda en campaña, utilizando recursos y la estructura de la AMEQ para poder quedarse con la candidatura del partido blanquiazul a la presidencia municipal de Querétaro, uno de los bastiones panistas.
Desde afuera del PAN se observa que Cuanalo tiene posibilidades de quedarse con la candidatura, pero quienes están adentro del partido dicen que no le alcanza y mucho menos para ganar una elección. Yo creo que sí le alcanza, debido a que es un político con oficio, conciliador y chambeador.
La sombra, a mi juicio, que le pesa más es su relación con Armando Rivera, su mentor político. Siguen siendo cercanos. Ambos comparten asesores y colaboradores y eso genera desconfianza, pues hay que recordar que Rivera, por berrinches de enojo traicionó en varias ocasiones al PAN. En 2009 operó para que el PAN perdiera frente al PRI, después amagó con irse al tricolor ese mismo año. En 2024 también amagó con irse a Morena y al PVEM. No lo hizo, pero en 2025 se fue a MC. Es una historia de traiciones y amenazas.
¿Qué pasará si Cuanalo es alcalde de Querétaro? ¿También se ira del PAN si no cumplen sus berrinches? Es una buena pregunta que genera dudas y desconfianza para el gobernador Mauricio Kuri.