Francisco Flores

Opinión. “Del plato a la boca se cae la sopa”, eso parece que le sucederá a Luis Nava

FOTO. CAPTURA DE PANTALLA

A principios de este año, el viento favorecía a Luis Nava en la ruta de sus aspiraciones a la gubernatura. Todas las señales indicaban que sería el candidato panista. Pero todo se le desmoronó en cuestión de unos meses.

El gobernador, Mauricio Kuri, mandó dos señales al principio de este 2026 que ponían a Nava en el cuerno de la luna. La primera de ellas se desprende de una declaración que hizo en una entrevista radiofónica. Les recomendó a los alcaldes metropolitanos reelegirse en el cargo, situación que parecía que eliminaba de la carrera por la gubernatura a los alcaldes de Querétaro, Felipe Fernando Felifer Macías y Corregidora Josué Chepe Guerrero.

Una segunda señal, la dio Kuri cuando le entregó a Nava la ejecución del programa estatal “Contigo Todos a la Calle” , una de las estrategias más ambiciosas del gobierno panista para movilizar su estructura de cara a la elección de 2027.

En esas fechas, en varias ocasiones, consulte a personas cercanas al gobernador Kuri y coincidían que si la elección del candidato a la gubernatura se daba en ese momento, el ungido sería Luis Nava, quien además traía el apoyo del exgobernador Francisco Domínguez y el sector duro del panismo, en donde la cara más visible es el exsenador, Alfredo Botello. También se hablaba que traía apoyos de otros exgobernadores.

Pese a todos ello, en la carrera interna del PAN, todas las encuestas que se han difundido siempre han puesto a la cabeza de las preferencias al alcalde capitalino, Felipe Fernando Felifer Macías, quien además en clásico su estilo, siguió sacándole jugo al máximo su aparición en redes. Eso lo fortaleció y las ventajas que se veían en Nava, a principios de año, fueron desapareciendo. Además, también apretó el paso el alcalde de Corregidora, Josué Chepe Guerrero, quien por su cercanía con el gobernador Mauricio Kuri y su trabajo, lo metió de lleno a la carrera por el 2027.

Desde mediados de año, a Nava, por lo ya referido, ya no se le vio como el favorito de la contienda interna del PAN, aunque se mantuvo como uno de los aspirantes con mayores posibilidades.

Al llegar a septiembre, recta final del proceso, Nava perdió gas, posiblemente por conformismo y flojera. Su equipo de comunicación y operadores se vieron inoperantes. No aprovechó la posición que le había dado el gobernador Kuri de ser el principal operador de los programas sociales, una herramienta que le daba ventaja frente a sus adversarios, para atraer simpatizantes y futuros votos.

Hay un dicho popular que del plato a la boca se cae la sopa y al parecer eso sucedió con Nava, quien todo indica ya perdió la candidatura, cuando hace unos meses la tenía en la bolsa. Eso veía.

Nava entierra sus posibilidades en el momento en que renuncia a la Secretaría de Desarrollo Social, en respuesta a que ya había perdido gasolina en la carrera. Desafía al gobernador Kuri, al alborotar a los grupos, poniendo riesgo la unidad y descalificando el proceso interno. Todos los actores importantes, incluidos sus aliados, entre ellos el exgobernador Francisco Domínguez y Alfredo Botello, lo dejan solo.

Nava se veía en sus mensajes que difundió en redes con el rostro descompuesto y desesperado. Su estilo confrontativo que mostró en sus últimas apariciones reflejaba una personalidad diferente a la que lo caracteriza. Su estilo, incluso, es más gris, pues casi nunca da declaraciones fuertes, es decir no da nota como decimos los reporteros.

La designación del candidato panista, trascendió, se hará la próxima semana y todo indica, con las señales hasta ahora enviadas, no será candidato del PAN Luis Nava, quien tiene dos opciones: acatar la decisión o romper con el partido, en el cual por cuestiones familiares estuvo desde niño, para irse a MC, tal como aseguran en algunas columnas políticas.

Te recomendamos