El año pasado el PAN hizo todo un espectáculo mediático en el que promocionaba una supuesta refundación, esta tenía como objetivo el romper candados para que aquellos ciudadanos y ciudadanas que se sintieran identificadas con la ideología panista tuvieran mayor accesibilidad al momento de querer engrosar las filas del partido blanquiazul, cambiaron de logotipo por uno con mayor dinamismo según ellos, pero que se asemeja mucho al usado por algunas dictaduras de Latinoamérica, ofrecieron celulares de última generación con tal de que las juventudes se sintieran atraídas y así realizar su afiliación a través de su teléfono móvil, hablaron de las "familias mexicanas" en plural, tratando de ocultar su profundo odio y repudio a la diversidad que existe en la sociedad, sus espectaculares daban a entender que las candidaturas para los próximos comicios electorales estarían respaldados en votaciones asamblearias y que el dedazo azul pasaría a la historia. La realidad es que lo único que cambio del PAN fue su imagen, por un mal diseño por cierto, probablemente lo que si evolucionó fue su intolerancia y ahora han buscado asemejarse a las corrientes libertarias que de mano del financiamiento de Estados Unidos han ganado elecciones en el cono sur, esto a pesar de los malos resultados administrativos de gobiernos como el de Javier Milei en Argentina.
Hoy el PAN camina bajo el eslogan de patria y libertad, pero desde su dirigente hasta sus porristas en medios de comunicación y redes sociales han celebrado el secuestro del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro y la intervención militar efectuada por el ejército de Estados Unidos que por orden de su presidente, Donald Trump, bombardearon zonas donde mayoritariamente viven civiles, acaso para el panista promedio que hoy habla de libertad,¿ es tolerable que un país invada a otro solo con fines de extracción y robo de sus recursos naturales? Esta contradicción no es la única, ya que varios representantes y funcionarios panistas solicitaban sigilosa o descaradamente que el propio Trump ordenará una invasión a México con el pretexto de combatir los carteles del narcotráfico, en verdad que son desmemoriados, a poco ya se les olvido que el narcogobierno más violento y donde el crimen organizado creció sin freno fue durante la gestión de Felipe Calderón (FECAL) , periodo donde nacieron por lo menos 25 organizaciones criminales, obviamente con el consentimiento y apoyo del entonces presidente espurio.
Es risible pensar que el PAN pida una intervención militar en México, ya que lejos de verse patriotas, se retratan con precisión como los vende patrias que siempre han sido, desde su origen como partido donde buscaban defender los intereses de las empresas extranjeras que Lázaro Cárdenas expulsó del país durante la expropiación petrolera, hoy en día no son tan distintos a lo que eran en esa época, ya que su sueño de ver a un "marine" rondando las calles de nuestro país, es para ver si así logran derrocar a un gobierno democrático como el de Claudia Sheinbaum o en su momento el de López Obrador.
Al parecer al partido acción nacional todo le sale mal, no solo carece de perfiles y legitimidad, sino que su discurso de odio no se alinea con la sensación que tiene la población mexicana respecto a la invasión de EUA en Venezuela, ya que según encuestas recientes un 57% rechaza esta acción de colonialismo, mientras un 39% la aprueba y un 12% expresa desconocimiento o indiferencia, demostrando así que la oposición actual no está en sintonía con el electorado y su popularidad lejos de aumentar con su discurso engañoso y manchado de odio solo genera distanciamiento entre la población y una cámarilla de mafiosos que no saben dar frente a la actual administración federal.
Mientras tanto en Querétaro también tenemos nuestros judas, como ejemplo está el diputado Roberto Sosa quien en su afán de caerle bien a sus jefes se pronunció a favor de lo sucedido con Maduro y aseguró que el mundo estaba de festejo, aquí hay que corregir al ex alcalde, porque los únicos que celebran una intervención son los desmemoriados y vende patrias, más allá de coincidir o no con el gobierno que encabezaba el hoy prisionero de guerra. Por supuesto el gobernador no dejó pasar la oportunidad de opinar, ya ven que cree saber de todo y aprovechó para decir que rechazaba las dictaduras, de risa en verdad, ojalá su amigo Rogelio Vega le regalé un resumen de las dictaduras en Latinoamérica, sus estragos, su ideología y sobre todo quienes financian a las mismas.
En fin, el PAN sigue dando pena ajena, en lugar de pedir intervenciones hagan un proyecto de nación, algo que puedan presumir para ver si este 2026 dejan de dar vergüenza como fuerza política.

