Hace unas horas Pamela Urquiza y su abogado hicieron público un presunto esquema que se usó para apoderarse de un total de 269 hectáreas y de derechos de agua equivalentes a 360 mil metros cúbicos al año en Huimilpan. Los denunciantes señalan como responsable al ex gobernador Francisco Domínguez quien en diversas reuniones se presenta como empresario inmobiliario, sin dejar de lado que justo en el municipio de Huimilpan es donde tiene su rancho en el cual alberga el estadio de béisbol de Los Conspiradores. Siempre lo he dicho, el mejor negocio de los supuestos empresarios que se unen a las filas del Partido Acción Nacional, es la administración pública.
Los de la voz expusieron que la operación estaría vinculada con una empresa de la que presuntamente el ex mandatario Pancho Domínguez tiene el 60% de las acciones. Este dato da mayor certeza de la participación activa del señalado y su estrecha relación con el Cartel Inmobiliario Queretano, la cual se vincula a integrantes de la clase política, constructoras y hasta dueños de medios de comunicación , misma que se ha logrado consolidar y fortalecer gracias a las omisiones y complicidades de quienes han integrado las diferentes administraciones estatales del Partido Revolucionario Institucional y en particular las comandadas por perfiles emanados del Partido Acción Nacional.
El cartel inmobiliario y los blanquiazules tienen una estrecha relación, no solo en nuestro estado sino a nivel nacional y en particular en la capital del país, donde el mismo presidente nacional del PAN ha sido relacionado con esta red que presuntamente ha defraudado a millones de personas.
Llama la atención al velocidad con la que el Fiscal del Estado de Querétaro salió a dar la cara ante los medios de comunicación para desmentir las acusaciones hacia el ex gobernador. Con honestidad no me sorprende porque en un ejercicio de memoria histórica, viene a mi mente que el hoy titular de la Fiscalía fue en su momento empleado del mismo Pancho, ocupando la subsecretaría de gobierno y siendo un alfil importante dentro del tablero legislativo, al grado que en los pasillos del Congreso del Estado se le hacía llamar el “diputado 26” y cumplía con funciones de cabildeo entre los diferentes grupos al interior de la bancada del PAN y en particular con los grupos legislativos opositores, quienes salvo honrosas excepciones, mayoritariamente se alineaban a los deseos del ex mandatario, expresados en la voz del hoy fiscal.
Tal vez y solo tal vez, sin el afán de pensar mal, esto podría ser un argumento de peso para en entender porqué presuntamente las más de 400 carpetas de investigación abiertas por fraudes inmobiliarios, mismas que significan un supuesto daño superior a 15 mil millones de pesos , simple y sencillamente se encuentran atoradas en la fiscalía. Demostrando así que la aplicación de la ley es a modo en nuestro estado, siempre beneficiando a una pequeña élite que se ha asumido como dueña y propietaria de un Querétaro que ya está agotado de tanto saqueo en sus arcas.
El caso de las tierras de la familia Urquiza se suma a la larga lista de presuntos despojos a mano de personajes que integran la clase política en Querétaro, donde resaltan nombres de ex gobernadores, familiares de los mismos, socios que sirven de prestanombres e inclusive podríamos sumar al mismo gobernador Mauricio Kuri quien aparentemente desde hace muchos años ha tenido vinculación con esta estrategia inmobiliaria que se sustenta en posibles despojos de tierra a personas que en el desconocimiento del ámbito jurídico, terminan siendo extorsionados y defraudados por las empresas que integran este cartel que al parecer siempre ha operado desde la impunidad que le da contar con la complicidad de quienes están en el poder.
Usted qué opina estimado lectora o lector, será esta una de las principales razones por la cuales el PAN en Querétaro está dispuesto a todo por conservar el poder en 2027, será que usarán cualquier estrategia por más fraudulento que sea por conservar un bastión que se han ido acabando sexenio tras sexenio. Tiempo al tiempo, los aires son confusos, pero lo único certero es que el PAN se tiene que ir de la Casa de la Corregidora.