Fernando Islas

El 27 se adelantó

El 2027 ya está en Querétaro, en nuestra entidad se adelantó el calendario no un año, sino varios más, posiblemente desde 2021 cuando fue el cambio de gobernador comenzaban a respirarse aires de cambio y esto posiblemente fue a causa de que en aquella elección el ambiente al interior de la izquierda local era de una inminente derrota, por un lado el candidato del PAN, quien hoy intenta ser gobernador, era dueño de un carisma importante para generar simpatía con el electorado, el entonces mandatario saliente aceitó su maquina electoral y apretó las tuercas necesarias para que nadie de su partido se pusiera creativo e hiciera algo diferente de lo que el entonces mandamás indicara. Al mismo tiempo se dio a la tarea de poner oponentes a modo, si no me creen observen la nómina actual de diferentes gobiernos panistas donde figuran perfiles quien en esa elección contendieron contra el hoy inquilino de La Casa de la Corregidora.

Morena vivía su propia batalla, la renuncia de Santiago Nieto a su aspiración y posteriormente su salida de la UIF fueron sucesos que dejaron mudos a sus seguidores y por otro lado el resultado de la encuesta que le daba la candidatura a Celia Maya quien por lo menos públicamente no había anunciado su registro, fue otro duro golpe para la izquierda que de manera organizada estaba convencida que el 2021 podría ser el año del cambio. A seis años de distancia es viable mencionar que de manera voluntaria e involuntaria, morena hizo huelga de brazos caídos al tener un perfil que había sido derrotado ya en el pasado por la derecha queretana, el observar que un candidato como Gilberto Herrera no contendía, generó un desánimo en buena parte de la militancia y si a esto se le suma la clara división entre varios legisladores y representantes populares con la dirigencia de esa época, el resultado fue fatal, derrota absoluta en todos lados, nuevos representantes ajenos al movimiento de la cuarta transformación y un partido que por lo menos en Querétaro carecía de todo rumbo.

Hoy la situación es distinta, a nivel nacional y estatal la dirigencia es mucho más seria de lo que era en 2021, tienen procesos internos con mayor claridad y el hecho de que una personalidad como Citlalli Hernández esté al frente de un órgano como la Comisión Nacional de elecciones da certeza a los diferentes grupos que coexisten al interior del partido movimiento, sumado a estos elementos se encuentra la evidente crisis que vive el Partido Acción Nacional, sus fracturas son inminentes, no es posible tapar el sol con un dedo y la realidad es que los diferentes grupos de poder al interior del blanquiazul no se ponen de acuerdo al cien por ciento, generando una mayor distancia en la ya clara división que desde hace años los separa, siempre por intereses personales y desafortunadamente para la ciudadanía, nunca por diferencias en torno a un proyecto de estado o de gobierno.

Esta división de la que comento en el párrafo anterior se puede observar desde diferentes frentes, por ejemplo el caso de Pancho Domínguez Jr y Roberto Sosa, por un lado el hijo del hoy empresario inmobiliario reclama un espacio para el cual no cuenta con mérito alguno, como si fuera la Edad Media reclama un lugar con el único argumento de ser hijo y bisnieto de un ex mandatario estatal, por su parte Sosa encontró en la diputación federal una buena beca y un espacio para hacer base después del desastre que dejó en Corregidora, eso si, con la carta de ser un hijo del grupo Anayista o el caso más reciente protagonizado por Felipe Macías, Agustín Dorantes y la anti voto Natalia Torres.

Si no ubica el polémico triangulo se lo explico rápidamente. Hace unos días el premio nacional de periodismo, Manuel Pedrero, hizo público varios documentos que vinculan a Natalia Torres, (conocida ultra derechista que promueve la anulación del voto a determinado sector de la población) con el senador Agustín Dorantes, quien reconoció la participación de la abogada en diferentes tareas al interior de su equipo, esto después de que la propia Torres negara categóricamente tener relación con el PAN. Ustedes se preguntarán que notas toca en este tema el alcalde de la capital, pues le va la explicación, en voz del propio Pedrero, fueron panistas cercanos a Felifer quienes proporcionaron el material videográfico para exhibir la relación de Torres y Dorantes, un acto de fuego amigo, un acto de deslealtad partidista, un acto clásico cuando de la disputa del poder se trata.

En fin, con estos antecedentes se encamina tanto Morena como el PAN rumbo al 2027, un partido azul desorientado y un morena más que ansioso por tener coordinador o coordinadora para echar toda la carne al asador rumbo a la próxima despedida del panismo en Querétaro.

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